MADRID, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -
La organización no gubernamental estadounidense Corporate Watch, especializada en ética empresarial, ha acusado a una compañía perteneciente a la familia Benetton en Argentina de llevar a cabo una "nueva conquista" de las tierras de los índigenas mapuche en la Patagonia. Benetton, sin embargo, asegura que todas sus compras han sido legales y autorizadas por el gobierno, y que es "totalmente falso que esté robando las tierras a los mapuche".
En su último informe, Corporate Watch recuerda que esta franja de territorio a caballo entre Argentina y Chile no sólo ha suscitado el interés de las empresas mineras --por sus yacimientos de oro y cuarzo-- sino también el de Benetton gracias a sus extensas planicies, ideales para la producción extensiva de lana.
"Para los indios mapuche, el fabricante italiano es un nuevo 'conquistador' en 10.000 años de lucha por la tierra en la Patagonia", afirman los autores del informe, los periodistas argentinos Sebastian Hacher y Pauline Bartolone.
Actualmente, la familia Benetton es el mayor terrateniente de Argentina, con 900.000 hectáreas (9.000 kilómetros cuadrados, superficie superior a la comunidad de Madrid) en Patagonia, un 9 por ciento de las tierras cultivables de esta región. Estos terrenos pertenecen concretamente a la Compañía de Tierras, perteneciente a Edizione Holding, que a su vez pertenece a la familia Benetton.
"Han vallado todo lo que han querido", denuncia uno de los representantes mapuche entrevistados en la aldea de Leleque, Rogelio Fermín, quien asegura que desde principios de los noventa Benetton "se ha apropiado del valle". "Había hermosas pampas y las han cerrado. A nosotros nos han dejado entre las piedras, en los peores terrenos", asegura.
BENETTON SE DEFIENDE
En declaraciones a Europa Press, el director de comunicación del Grupo Benetton en Treviso, Federico Sartor, aseguró que la Compañía de Tierras "ha cumplido la ley" en todo momento y que las compras "son legales" y cuentan con el respaldo de las autoridades judiciales argentinas. "Los mapuches dicen que son sus tierras, pero Benetton nunca ha hecho nada contra los mapuches, ha sido una transacción normal y legal", añadió.
Sartor explicó que el problema de la tierras de la Patagonia es en realidad un "conflicto histórico" en el que Benetton no tiene nada que ver, y que de hecho los mapuches no fueron los primeros pobladores del territorio. A finales del siglo XIX, en cualquier caso, la campaña de colonización del oeste argentino patrocinada por el Gobierno entregó estas tierras a europeos, fundamentalmente españoles e irlandeses.
"El problema es la situación política, económica y social en Argentina, porque Benetton no está robando las tierras, eso es totalmente falso", señaló el portavoz, acusando a los activistas mapuches de utilizar a la empresa para "llamar la atención del Gobierno".
Un de los casos denunciados por Corporate Watch es el de la carretera que lleva al río Chubut, que ha quedado cortada por una de las vallas de Benetton. La empresa autoriza a cruzar por alguna de las tres puertas, pero siempre pidiendo permiso previo, "y ya no se puede pescar porque no nos dejan", afirma una de las afectadas. Ahora, hasta el cementerio local ha quedado dentro de las propiedades de la multinacional.
Sartor explicó, respecto a este caso, que estas acusaciones son falsas, y que el Chubut no ha sido cortado ni desviado y que simplemente se ha instalado una canalización para proporcionar agua a los rebaños. "Esto ha sido verificado por las autoridades locales", añadió, denunciando al tiempo que sus tierras han sido blanco de ocupaciones ilegales por parte de activistas que fueron desalojados por orden de los tribunales.
Según esta ONG, los rebaños de Benetton, en total 280.000 ovejas, producen unas 6.000 toneladas de lana al año, el 10 por ciento de lo que necesita la multinacional textil, la principal consumidora de lana virgen del mundo.
Leleque es una aldea de 50 habitantes que en tiempos trabajaron para la compañía ferroviaria argentina cargando lana, pieles y otros bienes para su transporte a la capital. En 1992, tras comprar Benetton los terrenos, la estación de carga fue cerrada.
El pasado septiembre, la ferroviaria dio tres meses de tiempo a los mapuche para abandonar estos terrenos, donde piensa instalar un circuito turístico utilizando en parte las viviendas que ocupan. Según la ONG, "aunque los responsables provinciales niegan que el proyecto tenga relación alguna con la compañía italiana, una de las ofertas centrales del tour es visitar las propiedades de Benetton".
Respecto a estas acusaciones de índole económica, Federico Sartor explicó que la Compañía de Tierras ha proporcionado empleo a 250 indígenas de la región, "y están legalmenmte contratados y pagados de acuerdo con las leyes argentinas". "Benetton ha invertido en la economía local", insistió.