RSC.- Habitantes de Paraná, en Argentina, denuncian la fumigación sin control de campos con pesticidas tóxicos

Los vecinos denuncian que no se cumple la Ordenanza municipal que obliga a la presencia de un técnico o experto que vigile la práctica

Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 8 julio 2005 14:03

MADRID, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

Habitantes y vecinos de la ciudad argentina de Paraná (centro este) han denunciado esta semana las fumigaciones con pesticidas tóxicos que se están produciendo en zonas urbanas "sin ningún control" y sin que se cumpla la Ordenanza municipal que, desde el pasado mes de octubre, obliga a que estos trabajos se realicen "con la presencia permanente de un asesor técnico".

Según recoge el rotativo argentino 'El Diario', los vecinos del sector noreste de la ciudad advirtieron de que estos días se están realizando fumigaciones terrestres en campos que estarían siendo preparados para la siembra de soja o trigo sin que la tarea esté siendo controlada por personal municipal.

La preocupación de la comunidad obedece al posible impacto nocivo de los plaguicidas en la salud de los ciudadanos y comenzó hace más de un año, cuando habitantes de los cercanos barrio de Las Rosas, Cuatro de Junio y Brisas del Este se organizaron para pedir una solución al problema e hicieron pública su denuncia.

Fue entonces cuando se empezó a gestar la legislación municipal vigente, que desde octubre de 2004 fijó cláusulas para controlar estas prácticas. Pero, según los vecinos, la norma resulta "inútil, porque no se cumple". La Ordenanza prohíbe la aplicación de plaguicidas agrícolas en un radio de 5 kilómetros a partir del perímetro de la zona urbana de Paraná.

Sin embargo, cuando los productos sean aplicados por medios terrestres, dentro de ese área, deberá hacerse con la presencia permanente de un asesor técnico, debiéndose extremar las precauciones para no ocasionar daños a terceros.

PRACTICA SIN CONTROL

Este extremo, "no se controla absolutamente nada", aseguró Ricardo Gallussi, propietario de una finca en la zona de Almirante Brown, que advirtió sobre las pulverizaciones de estos pesticidas sin control durante esta semana. Concretamente, afirmó que se hicieron fumigaciones en terrenos comprendidos entre las calles Londero, Churruarín, Almirante Brown y Borges.

Según este vecino, que destacó que la situación afecta a muchas personas, "las tareas no son supervisadas por ningún técnico que represente a las autoridades municipales"; por lo que se estaría incumpliendo la Ordenanza.

"Siento una gran impotencia", confesó este hombre a 'El Diario', explicando que dedica muchas horas de trabajo y esfuerzo a su finca para que, quizá, una ráfaga de viento lleve el plaguicida hasta su producción y se la arruine. "Y no sería la primera vez", recuerda, ya que hace tres años perdió 20.000 kilos de tomates y 5.000 de pimientos, por lo que presentó una demanda judicial.

Actualmente, las pulverizaciones tendrían como finalidad la preparación de la tierra para la siembra y los productos usados cumplirían la función de "quemar" las hierbas, según explican desde el Consistorio. Al respecto, la titular de la Dirección de Medio Ambiente, Nancy Bernardis, aseguró que su área no recibió ninguna denuncia y opinó que posiblemente las fumigaciones en cuestión tengan permiso de las autoridades de la provincia.

La funcionaria explicó el procedimiento que debe seguir un fumigador. En primer lugar, presentar la relación de componentes firmada por un profesional, el permiso provincial y la habilitación de la máquina. "Después, nosotros acudimos a la zona y hacemos el control sobre qué va fumigar y a qué distancia hacerlo", señala, además de constatar que se cumple con la presencia de un ingeniero que se encarga de controlar que se está cumpliendo la 'receta' de esos componentes".

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