MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Justicia argentina falló anoche a favor de la multinacional textil italiana Benetton en su disputa con un matrimonio mapuche por la propiedad de 500 hectáreas de terreno en la Patagonia, reconociendo la validez del título de 1886. La comunidad indígena, sin embargo, ha asegurado que seguirá luchando por estas tierras, que los mapuches reclaman en virtud de sus derechos ancestrales.
Según recoge la prensa local, el juez de Esquel, Jorge Eyo, quien la semana pasada había sobreseído la demanda penal de la Compañía de Tierras --perteneciente a la familia Benetton-- contra el matrimonio mapuche que se instaló en sus tierras, ha decidido en su segunda sentencia reconocer los derechos de la empresa sobre estos mismos terrenos.
Así, el magistrado ordenó la "restitución definitiva" de las 500 hectáreas disputadas a la empresa, reconociendo la validez del título de propiedad fechado en 1886. El diario 'Página 12' recuerda que fue precisamente en esas fechas cuando se produjo en Argentina "el genocidio de los pueblos aborígenes y el posterior reparto de la tierra en pocas y acomodadas manos".
Tras anunciarse la sentencia, la 'Organización de Comunidades Mapuche Tehuelche 11 de Octubre' afirmó que Benetton ha ganado "sólo una batalla" y que la comunidad indígena tiene la intención de "seguir peleando". Además, destacó como positivo el mero hecho de que la legitimidad de las propiedades de Benetton en la Patagonia haya salido al debate público "y traspasado las fronteras provinciales".
"En lo judicial vamos a seguir, vamos a apelar. En lo político, esta batalla nos ha fortalecido porque pudimos demostrar la injusticia reinante, demostrar que el poder no respeta la Constitución nacional y los convenios internacionales que amparan a los pueblos originarios en su derecho a la tierra", declaró el portavoz de esta organización, Mauro Millán.
Ya antes de conocerse la sentencia, el abogado del matrimonio denunciado, Gustavo Macayo, había advertido de la dificultad de lograr una decisión favorable del juez, afirmando que esta es "una lucha contra una megaempresa que tiene todo el poder, con los estudios de abogados más caros". "Y nosotros no tenemos plata ni para fotocopias, pero los hermanos saben que es una lucha que ya lleva 500 años y que no nos vamos a rendir", advirtió.
De haber sido favorable a los mapuches, la sentencia podría haber sido histórica, al ser la familia Benetton el mayor terrateniente de Argentina, con 900.000 hectáreas (9.000 kilómetros cuadrados, superficie superior a la Comunidad de Madrid), un 9 por ciento de las tierras cultivables de la Patagonia.
El caso se remonta a agosto de 2002, cuando el matrimonio formado por Atilio Curiñanco y Rosa Rúa Nahuelquir, tras consultar con el Instituto Autárquico de Colonización, se instaló en unos terrenos desocupados en la región del noroeste de Chubut, en el paraje conocido como Leleque, donde construyeron una vivienda e iniciaron una actividad productiva. Fueron desalojados por la fuerza, tras la denuncia de la Compañía de Tierras, en octubre de ese mismo año.
El pasado jueves, el juez Eyo decidió sobreseer el caso por falta de pruebas contra la "usurpación" de los terrenos de Compañía de Tierras, cargo con el que la empresa había lanzado el proceso penal contra el matrimonio. Sin embargo, el magistrado no resolvió la cuestión de fondo: si estas 500 hectáreas de terreno pertenecían a la comunidad indígena.
Los mapuches se amparaban en el artículo 75 de la Constitución argentina, que reconoce el derecho de los pobladores originarios a la tierra, y en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre esta misma cuestión.
Al declarar durante el juicio el pasado jueves, Atilio Curiñanco señaló que los mapuches tienen "la posesión de esas tierras", dado que, además de haber pertenecido a sus ancestros, fueron otorgadas a la comunidad indígena por el Instituto Autárquico de Colonización de la provincia.
"UNA NUEVA CONQUISTA"
A finales de 2003, la organización no gubernamental estadounidense Corporate Watch, especializada en ética empresarial, acusó a la Compañía de Tierras de llevar a cabo una "nueva conquista" de las tierras de los indígenas mapuche en la Patagonia, cuyas extensas planicies son ideales para la producción extensiva de lana.
La comunidad mapuche asegura que la empresa "ha vallado todo lo que han querido", apropiándose del valle donde se encuentra la aldea de Leleque, y dejando a los indígenas "en los peores terrenos". Benetton, por su parte, asegura haber cumplido la ley, que las compras "son legales", que cuentan con el respaldo de las autoridades judiciales argentinas y que los mapuches tampoco son los pobladores originarios de la región.
Según Corporate Watch, los rebaños de Benetton, en total 280.000 ovejas, producen unas 6.000 toneladas de lana al año, el 10 por ciento de lo que necesita la multinacional textil, la principal consumidora de lana virgen del mundo.