Actualizado 16/01/2007 18:32 CET

RSC.- La reunión anual de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo acuerda medidas para proteger los recursos

MADRID, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

La reunión anual de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM) de la Organización las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) --celebrado la pasada semana en Roma con la presencia de 19 países y la Comunidad Europea-- concluyó con la puesta en marcha de una serie de medidas destinadas a proteger los recursos pesqueros de este mar.

Entre los principales logros, destaca el acuerdo alcanzado sobre el uso de redes selectivas en los buques de arrastre. Precisamente, los cambios de las mallas de estas redes permitirán que los peces más pequeños puedan escapar y reproducirse.

Las especies más beneficadas con estas medidas son el mujol y la merluza, pescados muy apreciados entre los consumidores y de gran importancia económica aunque, al mismo tiempo, están calificados por la FAO como especies "sobreexplotadas" o "completamente explotadas".

Mención especial merecen las medidas adoptadas para proteger el atún rojo cuyas reservas en el Mediterráneo, según la FAO, se encuentran "agotadas" ya que en 1994 las capturas de esta especie alcanzaron un máximo de 39.000 toneladas mientras que en 2002 la cifra alcanzó las 22.000 toneladas.

Por este motivo, se pondrá en marcha un plan de 15 años para la recuperación del atún rojo, que comenzará este año y se desarrollará hasta 2022.

Este proyecto contempla períodos de parada técnica de seis meses para algunos tipos específicos de buques de pesca, prohíbe el uso de aviones para localizar los bancos de atún, prohíbe la captura de atunes por debajo de 30 kilogramos salvo en determinadas circunstancias y exige una información más precisa sobre las capturas de esta especie.

También será obligatorio desembarcar las capturas en determinados puertos y obliga a los países a situar observadores en las embarcaciones de pesca para vigilar que se cumplan las normas establecidas.

Asimismo, la Comisión acordó establecer un conjunto de normas para medir la capacidad de las flotas pesqueras en la región y evaluar su impacto en los recursos pesqueros compartidos. En palabras del secretario de la CGPM, Alain Bonzon, esta medida supone "un hito".

"A partir de ahora contaremos con una herramienta para obtener un panorama completo del tipo de pesca que se está realizando en la zona, y ser capaces de afrontar la cuestión de la gestión de las pesquerías de diversas especies", aseguró Bonzón.