Presentación de las principales conclusiones del estudio 'Utilización del CO2', elaborado por el centro de investigación aplicada y desarrollo tecnológico Tecnalia y presentado en una jornada organizada por Fundación Naturgy - FUNDACIÓN NATURGY
MADRID, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -
La utilización del dióxido de carbono (CO2) capturado como materia prima para nuevos procesos industriales puede ser una de las herramientas clave para avanzar en la descarbonización de la economía y reforzar la competitividad del tejido industrial, según las principales conclusiones del estudio 'Utilización del CO2', elaborado por el centro de investigación aplicada y desarrollo tecnológico Tecnalia y presentado este jueves en una jornada organizada por Fundación Naturgy.
En concreto, el informe valora como la utilización del CO2 es tanto una solución tecnológica como una estrategia industrial de largo plazo y considera que su desarrollo requiere la combinación de innovación, inversión, colaboración público-privada y políticas regulatorias estables.
Así, subraya que, con el marco adecuado, estas tecnologías pueden convertirse en "un pilar clave para cumplir los objetivos climáticos europeos y generar nuevas oportunidades de crecimiento económico y empleo de calidad".
El estudio, que analiza el papel de las tecnologías de captura y uso del carbono (CCU) como complemento imprescindible a la electrificación y la eficiencia energética, especialmente en aquellos sectores industriales difíciles de descarbonizar, como el refino, la industria química, el sector gasista o los materiales de construcción, plantea un cambio de paradigma al considerar el CO2 no solo como un residuo, sino como un recurso estratégico capaz de generar valor económico, ambiental e industrial.
En lo que respecta al contexto regulatorio, en el ámbito europeo, el informe destaca el impulso de iniciativas como la Estrategia de Gestión del Carbono Industrial y los objetivos climáticos a 2040 y 2050, que prevén capturar hasta 280 millones de toneladas de CO2 en 2040 y 450 millones en 2050, informó la fundación en un comunicado.
En lo que se refiere a España, valora que, aunque las tecnologías captura y uso del carbono están reconocidas en planes estratégicos como el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), aún es necesario avanzar hacia un marco regulatorio más claro y específico que facilite su despliegue a escala industrial.
En el estudio de Tecnalia también se lleva a cabo un análisis detallado del estado de madurez tecnológica de las principales vías de utilización del CO2, destacando la producción de combustibles sintéticos -como metanol, gas natural sintético o e-fuels-; la fabricación de productos químicos sostenibles -como urea, polioles o policarbonatos-; y la mineralización del CO2 para su uso en materiales de construcción.
IMPULSAR PROYECTOS PILOTO
La directora de Circularidad de Tecnalia, Soraya Prieto Fernández, consideró que el estudio ofrece una visión completa del estado actual de las tecnologías de captura y uso del CO2, así como de los retos que aún deben superarse para su implantación a gran escala.
Así, destacó que no solo analiza la viabilidad tecnológica, sino también los aspectos regulatorios, económicos y de mercado que condicionan el despliegue de estas soluciones, y defendió la necesidad de impulsar proyectos piloto y demostrativos que permitan validar las tecnologías en entornos reales y acelerar su escalado industrial.