PALMA 5 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil ha desarticulado una banda de ladrones radicada en Toledo y cuyos cinco miembros han sido detenidos por supuestamente robar objetos valorados en medio millón de euros en 18 casas de Mallorca durante los meses de verano.
Un juzgado de la localidad toledana de Illescas ha decretado el ingreso en prisión provisional de cuatro de ellos como supuestos autores de varios delitos de robo con fuerza.
La operación, bautizada como 'Pícaros Bal' y desarrollada por agentes de Baleares, Toledo, Sevilla y León, se ha saldado con cuatro registros domiciliarios en las localidades toledanas de Yuncos, Teles y Cedillo del Condado.
En ellos fueron localizados los cinco supuestos miembros de la banda, cuatro hombres y una mujer, todo sellos de nacionalidad española, según ha informado la Zona de la Guardia Civil en Baleares.
Además, los agentes intervinieron cuatro armas de fuego, 1.200 plantas de marihuana, 2.500 perfumes, seis vehículos de alta gama, sistemas de balizamiento y ropa utilizada para cometer robos.
También encontraron numerosos objetos que supuestamente fueron sustraídos en domicilios de Mallorca y a los que los investigadores les han estimado un valor de alrededor de medio millón de euros.

Entre ellos, algunos de los cuales ya han sido reconocidos por sus legítimos propietarios, figuran bolsos, maletas de viaje, cinturones, joyas y 15.000 euros en efectivo.
El más valioso de todos ellos, según ha explicado en declaraciones a los medios de comunicación el portavoz de la Guardia Civil en Baleares Paco Molina, es una cruz de diamantes de unos ocho centímetros y valorada entre 200.000 y 300.000 euros.
La Guardia Civil sospecha que parte del botín podría haberse invertido en empresas o inmuebles, aunque los investigadores indagaran en este posibilidad en los próximos meses.
CENTRADOS EN CASAS DE CALVIÀ
Las pesquisas se iniciaron en verano, cuando los agentes del Grupo de Delitos contra el Patrimonio detectaron que, en los meses de junio, julio y agosto, se había producido un gran incremento de robos en el interior de viviendas de Calvià, concretamente de Santa Ponça, Sol de Mallorca y Costa d'en Blanes.
Los investigadores determinaron que detrás de los robos estaba la misma banda, cuyos miembros contaban con la colaboración de 'lanzas chilenos', especializados en robos en el interior de domicilios y con antecedentes por hechos similares a nivel internacional.
Los supuestos ladrones se trasladaban de forma puntual a Mallorca para la comisión de los robos. Según ha explicado Molina, falsificaban documentación y aprovechaban la gran afluencia de visitantes para tratar de pasar desapercibidos.

La organización vigilaba los movimientos de las víctimas, muchas de ellas extranjeras, mediante un dispositivo que rastreaba la geolocalización de sus vehículos. También realizaban vigilancias previas en los domicilios de interés para posteriormente, en ausencia de los moradores, cometer el delito a última hora de la tarde.
Después forzaban puertas y ventanas, sustraían efectos de valor y se marchaban. Los investigadores han conseguido esclarecer un total de 18 robos en domicilios, aunque la investigación permanece abierta porque no se descarta que los sospechosos estén relacionados con otros robos cometidos en más zonas de Mallorca y la Península.