Actualizado 17/03/2022 09:55

Los cuatro guardias civiles detenidos pertenecían a un grupo criminal vinculado a actividades de acoso

Archivo - Un agente de la Guardia Civil junto a un vehículo en una carretera.
Archivo - Un agente de la Guardia Civil junto a un vehículo en una carretera. - GUARDIA CIVIL - Archivo

En total han sido detenidas seis personas y se ha imputado a otras cinco

PALMA, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Servicio de Asuntos Internos de la Guardia Civil, en colaboración con la Comandancia de la Guardia Civil de Baleares, ha procedido a la detención de seis personas, cuatro de ellas guardias civiles de las Islas, y a la imputación de otras cinco por su pertenencia a un grupo criminal que se dedicaba a realizar seguimientos a una ciudadana canadiense durante su estancia en Palma por encargo de uno de los investigados, de origen panameño.

Así lo ha indicado este miércoles la Guardia Civil, aunque algunos medios de Mallorca apuntan a que la víctima podría tratarse de la novia del expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli.

En el transcurso de la operación se han realizado registros en las viviendas de los seis detenidos, donde se han incautado diferentes componentes tecnológicos para la realización de actividades de vigilancias y seguimientos, así como diversa documentación manuscrita relativa a la planificación y organización de dichas actividades.

El mes de julio de 2020, la ciudadana canadiense interpuso una denuncia ante la Guardia Civil por el acoso y seguimiento al que se estaba viendo sometida por parte de varios individuos, los cuales habrían llegado a poner en peligro su integridad física y la de las personas de su entorno.

El investigado de origen panameño habría contratado servicios de control de actividades a este grupo criminal, el cual se autodenominaba 'Group Kougar', que trasladaba a esta persona la información obtenida tras las vigilancias sobre la víctima.

Mediante un grupo jerarquizado y organizado, compuesto por miembros de la Guardia Civil, Fuerzas Armadas y personal de seguridad privada, vigilaban y seguían a la víctima por toda la isla, dando cuenta de las actividades realizadas a la persona que les había contratado para dicho fin.

Este miércoles, los cuatro agentes de la Guardia Civil de Baleares han pasado a disposición judicial. Al entrar al juzgado de guardia de Vía Alemania se han tapado los rostros con abrigos y chaquetas.