31 de mayo de 2020
 
Publicado 19/05/2020 17:29:39 +02:00CET

ACNUR alerta sobre lo "peligrosamente expuestos" al coronavirus que están los indígenas desplazados

Indígena brasileña con mascarilla por la pandemia de coronavirus
Indígena brasileña con mascarilla por la pandemia de coronavirus - Lucas Silva/dpa

Pide "nuevos compromisos" para los migrantes venezolanos de cara a la conferencia de donantes del 26 de mayo

MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha alertado este martes sobre lo "peligrosamente expuestos" a la pandemia de coronavirus que están las comunidades indígenas desplazadas, entre las que destacan los migrantes venezolanos.

"A medida que la pandemia del coronavirus sigue avanzando por América Latina, (...) muchas comunidades indígenas desplazadas están ahora peligrosamente expuestas", ha dicho ACNUR en un comunicado.

En Brasil, por ejemplo, hay unos 5.000 indígenas venezolanos --warao, pemón, eñapa, kariña, pemon y yekwana-- y a la agencia de la ONU le preocupa que, "ahora que la COVID-19 está azotando duramente la región amazónica y que Brasil está emergiendo como uno de los epicentros de la pandemia, (...) puedan estar pasando grandes dificultades".

También ha apuntado a Colombia, donde "hay varios grupos de indígenas binacionales, como los wayuu, bari, yukpa, inga, sikwani o amorúa", cuyo territorio ancestral se extiende por este país y Venezuela y que en muchos casos viven en la zona fronteriza de Colombia pero "no han podido regularizar su estancia en Colombia y están indocumentados".

"La mayoría de los grupos indígenas fronterizos ven amenazada su supervivencia física y cultural a causa de la escasez de alimentos y la desnutrición severa, aspectos que pueden incrementar el riesgo de contagio", en lugares que "ya carecían de servicios de salud adecuados, por lo que ahora se podría agravar la situación actual", ha indicado.

A ello se suma que "algunos ahora también hacen frente a amenazas de grupos armados irregulares que controlan las áreas donde viven", en el marco de la violencia desatada por grupos rivales para apoderarse de los territorios y negocios de la antigua guerrilla de las FARC.

En concreto, ha advertido sobre "el mayor riesgo de reclutamiento de niños en ciertas áreas de Colombia donde el conflicto armado no ha cesado", recordando al mismo tiempo que "la educación es otro de los retos, ya que los estudiantes y maestros indígenas aislados y en situación de pobreza carecen de medios para proseguir con la enseñanza".

Asimismo, "a ACNUR le preocupa la situación de riesgo añadido que enfrentan algunos venezolanos indígenas por cuestiones de documentación y, especialmente, por encontrarse en situación irregular, así como sus condiciones de vida".

"Muchos viven en áreas aisladas o remotas sin acceso a servicios de salud, agua potable y jabón", mientras que "otros viven en viviendas muy pequeñas y abarrotadas o en asentamientos urbanos informales sin acceso a materiales de protección individual", ha ilustrado.

ACNUR ha explicado que, al margen del país donde se encuentren, en términos generales las medidas de confinamiento por el coronavirus "han interrumpido muchas de sus actividades de subsistencia, como la agricultura, la venta de productos y la producción artesanal", privando a los indígenas de sus medios de vida.

"Ante el aumento de la pobreza y la indigencia, algunos no tienen más opción que vender sus productos en las calles para tratar de mantener a sus familias y eso no solo los expone al riesgo de contagios, sino a la estigmatización y la discriminación porque se les perciba como incapaces de cumplir con las medidas de confinamiento", ha apuntado.

CONFERENCIA DE DONANTES

En este contexto, ACNUR ha informado de que desde el pasado mes de marzo "ha venido trabajando con los gobiernos nacionales para garantizar que las medidas de prevención y asistencia establecidas para hacer frente a la COVID-19 también lleguen a las áreas remotas donde estos grupos han encontrado seguridad".

Así, en Brasil unas 770 personas de la etnia warao han sido reubicadas en refugios municipales dotados de unas mejores condiciones de higiene en las ciudades de Manaos y Belém y en Colombia se han activado "brigadas de salud", entre otras medidas.

"Conforme aumenta el número de casos sospechosos y confirmados de contagios, y se ha informado de las primeras muertes entre las comunidades indígenas, ACNUR ha reforzado su apoyo pese a la grave falta de fondos", ha añadido.

A este respecto, la agencia de la ONU ha subrayado que, "a pesar de los grandes esfuerzos realizados por los países de acogida y las organizaciones humanitarias, se necesita urgentemente un mayor apoyo para poder mantener las intervenciones humanitarias que permitan salvar vidas entre las comunidades indígenas, así como las de otros refugiados y las comunidades locales de acogida".

Por ello, de cara a la conferencia internacional de donantes para los refugiados y migrantes venezolanos en América Latina, que organiza la UE el próximo 26 de mayo, ACNUR ha hecho un llamamiento a los países para que presenten nuevos compromisos de apoyo. "Es alarmante que el Plan de Respuesta Regional para refugiados y migrantes de Venezuela en estos momentos apenas haya recibido el cuatro por ciento de los fondos necesarios", ha reprochado.

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