Los afganos cuestionan las conversaciones de paz con los talibán tras el atentado de Kabul

Publicado 18/08/2019 9:16:50CET
Atentado contra un salón de bodas en Kabul (Afganistán)
Atentado contra un salón de bodas en Kabul (Afganistán) - REUTERS / MOHAMMAD ISMAIL

KABUK, 18 Ago. (Reuters/EP) -

Las redes sociales de Afganistán se han llenado de mensajes de repulsa a las conversaciones de paz que mantienen Estados Unidos y los talibán, a los que buena parte de la población acusa de haber perpetrado la matanza ocurrida este sábado en un salón de bodas de Kabul, que ha causado al menos 63 muertos, y de intentar limpiar su imagen a través de las negociaciones.

Aunque los talibán han desmentido la responsabilidad de este ataque, muchos ciudadanos recuerdan que los insurgentes han seguido atentando en el país durante estas negociaciones.

"¿Hacer las paces con quién? ¿Con quienes atentan contra nuestras bodas, nuestras escuelas, nuestras universidades, a nuestra policía y nuestras casas?", lamenta la usuaria de Twitter Rada Akba. "Cualquier intento de vender esta tierra y su gente a estos asesinos es una idea enferma e inhumana. La historia recordará esto", ha escrito.

A pesar del desmentido talibán, la periodista Sana Safi cree que los insurgentes podrían haber negado su participación tras conocer la extrema brutalidad del ataque. "¿Quién más podría ser capaz de esta barbaridad?", se ha preguntado. "¿Quién puede decir a ciencia cierta si el acuerdo de paz va a acabar con el derramamiento de la sangre de los afganos normales y corrientes?".

Opiniones como ésta se repiten en el seno del Gobierno afgano. El asesor Tawab Ghorzang considera que las conversaciones con Estados Unidos "han proporcionado legitimidad a los insurgentes". "Si las conversaciones se repiten mil veces, es probable que sus crímenes de guerra acaben enterrados", avisa, en un momento en que los insurgentes se han reunido ya hasta en ocho ocasiones con los norteamericanos.

"Los talibán son responsables de los atentados a los ojos de los afganos. Han convertido este país en un matadero", lamenta el reportero Tabish Forugh.