Bruselas: La factura del divorcio es una "precondición" para negociar el futuro aún sin acuerdo para el Brexit

Brexit.- Juncker advierte de que la paciencia con Reino Unido por el Brexit "se acaba"
Jakub Kotian/TASR/dpa - Archivo
Publicado 12/06/2019 14:04:45CET

BRUSELAS, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea ha avisado este miércoles a Londres de que el pago de la llamada "factura" del divorcio es una "precondición" que la Unión Europea exigirá a Reino Unido para negociar cualquier marco de relación futura, aún en el escenario de una ruptura abrupta por la falta de acuerdo sobre las condiciones de la retirada.

En caso de un escenario sin acuerdo, Reino Unido se convertirá en un "país tercero sin ningún acuerdo para la transición" desde el 1 de noviembre de este año, al día siguiente de que caduque la prórroga que le ha concedido el bloque europeo para buscar una solución que permita una salida ordenada.

En la carrera para suceder a la primera ministra británica, Theresa May, uno de los favoritos en las quinielas, el exministro de Exteriores Boris Johnson, ha asegurado que si gana se negará a cumplir con los compromisos presupuestarios que le corresponderá asumir a Reino Unido cuando deje de ser Estado miembro.

Aunque el acuerdo no fija una cifra sino que establece la fórmula de cálculo, la cuenta se estima en unos 39.000 millones de libras (cerca de 44.000 millones de euros).

Esta exigencia es uno de los tres pilares del acuerdo de retirada negociado entre Bruselas y Londres, junto a las garantías de que se respetarán los derechos de los ciudadanos y la salvaguarda para proteger la frontera sin controles en el Úlster.

Sin embargo, en un informe publicado este miércoles por el Ejecutivo comunitario sobre los trabajos de preparación de los Veintisiete, los expertos europeos subrayan que se trata de condiciones que el bloque mantendrá independientemente de si sale o no adelante el Tratado de Retirada que el Parlamento británico ha rechazado ya en tres votaciones.

"Si ocurre un Brexit sin acuerdo, se esperará de Reino Unido que afronte tres asuntos principales diferenciados como precondición antes de que la UE pudiera considerar embarcarse en discusiones sobre la relación futura", resume el documento del Ejecutivo comunitario.

El texto enumera la protección de los derechos de los ciudadanos que han hecho uso de la libertad de movimiento antes del Brexit, cumplir con sus obligaciones financieras asumidas como Estado miembro y preservar tanto los acuerdos de paz de Viernes Santo como el mercado interior.

PLANES DE CONTINGENCIA

La Comisión también ha evaluado el grado de preparación a nivel comunitario y de cada Estado miembro de cara a un posible Brexit sin acuerdo, para analizar si los planes de contingencia diseñados antes de la prórroga concedida siguen siendo suficientes para mitigar los daños más graves de la ruptura.

La conclusión de Bruselas es que el retraso hasta octubre en la salida de Reino Unido no afecta a esta preparación, por lo que "no es necesario modificar" ninguna de las medidas.

Así las cosas, Bruselas "no planea ninguna medida adicional antes de la nueva fecha de salida", según han confirmado en una rueda de prensa el vicepresidente responsable del Euro, Valdis Dombrovskis, y el comisario económico, Pierre Moscovici, al término de la reunión semanal del Colegio de Comisarios.

En cualquier caso, Bruselas ha recordado también que se trata de medidas temporales pensadas para mitigar los daños más graves de un Brexit caótico y que, en ningún caso, se trata de acuerdos sectoriales para normalizar las relaciones con Reino Unido.

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