NUEVA YORK, 31 May. (EUROPA PRESS) -
La senadora estadounidense y candidata demócrata a la Casa Blanca Elizabeth Warren ha pedido la aprobación de una ley que concedería al Congreso de Estados Unidos la potestad clara "y sin ambigüedades" para imputar y procesar la figura del presidente del país por obstrucción a la justicia, precisamente la sospecha que ahora mismo recae sobre el actual mandatario, Donald Trump.
"Ningún presidente está por encima de la ley", ha manifestado Warren a través de un comunicado. "El Congreso de Estados Unidos debe dejar claro que los presidentes pueden ser imputados por actividades criminales, entre ellas la de obstrucción a la justicia", ha añadido.
Esta declaración tiene lugar después de que el investigador especial Robert Mueller, responsable de investigar las conexiones entre Trump y Rusia para manipular el resultado de la campaña electoral, se declarara incapaz de exonerar al presidente de una posible obstrucción a la justicia durante sus pesquisas.
Los demócratas perciben en esta declaración un permiso implícito para solicitar al presidente que se explique en público dado que, como también recordó Mueller, "un presidente no puede ser imputado con un delito federal mientras está en el cargo". "Eso es inconstitucional", manifestó, antes de recalcar que "imputar al presidente un delito no era, por tanto, una opción a tener en cuenta".
En opinión de Warren, "cuando el Gobierno federal intentó investigarle, Trump hizo todo lo posible para retrasar, distraer y obstruir la investigación como buenamente pudo, y eso es un delito". "Si Donald Trump fuera cualquier otra persona, ya tendría las esposas puestas", ha añadido la senadora antes de comentar su plan.
"Los abogados de presidentes anteriores han argumentado que la única forma en que el presidente puede ser responsabilizado por un crimen pasa por una acusación formal ante un tribunal, en lo que se trata de un argumento generalmente aceptado a pesar de las críticas de expertos constitucionalistas", según Warren.
Pero si una ley determina a las claras la capacidad del Congreso para imputar a Trump, "se eliminará cualquier tipo de ambigüedad al respecto sobre el hecho de que es la Constitución, como fuente de derecho, la que concede al Congreso la capacidad para decidir cuándo interferir con los deberes presidenciales".
"Donald Trump no es un rey. Ningún presidente lo es, y nuestra democracia", ha concluido la senadora, "solo funcionará si todos vivimos bajo el techo de la ley".