El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario general e la OTAN, Mark Rutte, durante la cumbre de la OTAN de Ankara - Alastair Grant/PA Wire/dpa
ANKARA 8 Jul. (del enviado especial de EUROPA PRESS, Iván Zambrano) -
La cumbre de la OTAN en Ankara ha culminado este miércoles tras dos jornadas de alta tensión en la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, empezó azuzando a los aliados, recuperó sus pretensiones sobre Groenlandia y llegó a calificar a España de ser "malas personas", todo ello para acabar calificando la cita como "un éxito" repleto de "unidad" y "amor".
El inquilino de la Casa Blanca ha pasado de la "decepción" que manifestó a su llegada a Turquía a constatar la "unificación" entre los aliados, después de haber comprobado que sus críticas no calan en los socios, que parece que han aprendido a ignorar los ataques del mandatario estadounidense, que enmarcan en una "retórica" que no suele ir más allá de las palabras.
"Le he dicho al secretario general, a Mark (Rutte), que era una pena que la prensa no pudiera ver lo que estaba pasando. La unidad en esa sala ha sido increíble (...) Si hubierais podido ver el respecto y el amor en la sala, amor por nuestro país", ha descrito Trump la sensación con la que sale de la reunión mantenida este miércoles con los 32 jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Atlántica.
Este idilio para el epílogo de la cumbre contrasta con la retahíla de críticas que el propio Trump había vertido tan solo unas horas antes. "Una causa perdida", "un socio terrible", "hostiles", "mala gente". Todas esas descalificaciones profirió el líder norteamericano sobre España por su negativa a elevar el gasto hasta el 5% de su PIB.
Pero el día anterior también arremetió contra la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, con el 'premier' británico, Keir Starmer, y con otros europeos como Francia o Alemania por no ayudarle en la guerra en Irán. Pero la guinda del pastel se la llevó Dinamarca, que una vez que parecía que Trump había aparcado sus pretensiones sobre Groenlandia, volvió a reclamar la soberanía de la isla.
"Dinamarca fue invadida por los nazis en menos de un día, Hitler los venció en un día, se hizo con el control. Nos pidieron que cuidáramos de Groenlandia. De hecho, tomamos Groenlandia y luego, estúpidamente, se la devolvimos. No deberíamos habérsela devuelto, porque somos nosotros quienes la necesitamos", aseveró.
"HAY QUE VIVIR" CON "LA RETÓRICA" DE TRUMP
Frente al ruido, los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN han optado por restar importancia a las críticas, esgrimiendo que Europa ya están asumiendo una mayor responsabilidad en su propia seguridad y están reequilibrando la carga financiera en el seno de la organización.
"Estados Unidos es el socio más importante y eso no cambia porque un presidente sea un poco crítico. Le escucharemos, pero ello no cuestiona la existencia de la Alianza en absoluto", opinó el primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, en declaraciones a la prensa.
En ese mismo sentido se expresó el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Store, que enmarcó las arremetidas de Trump como "retórica" y avisó de que hay que "vivir con ello". "Si miras las evidencias, Europa está dando un paso al frente, no sólo en la forma en que gastamos, sino porque gastamos con sensatez, sin duplicidades".
La misma línea de contención usó el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien optó por desarmar las críticas de Trump tomándose "con calma y con paciencia" las amenazas comerciales de Trump y revelando un encuentro informal antes de una foto en la familia en la que ambos despacharon sin "ninguna tirantez" sobre fútbol y golf.
LOS ALIADOS ALCANZAN EL 4% EN INVERSIÓN
Así las cosas, el secretario general de la Alianza, Mark Rutte permitió al inquilino de la Casa Blanca cerrar la cita de Ankara dirigiéndose al resto de aliados con una intervención, donde ha trasmitido lo mismo que ha dicho en público, que había "mucho amor en la sala", según han detallado fuentes gubernamentales.
El jefe político de la OTAN también optó por destacar los "hechos". "Sabemos que hay decepción por parte estadounidense en lo que respecta a Irán, pero tiene que ver con casos aislados (...) Y en cuanto al dinero y al gasto, Europa está ahora equiparándose con Estados Unidos", indicó este miércoles en declaraciones a la prensa.
Rutte se congratuló de que un año después de que los aliados acordaran destinar el 5% de sus respectivos PIB a capacidades militares para 2025, "ya este año", cuando se combina el gasto en defensa puro y el gasto relacionado con defensa, los 32 Estados miembro han alcanzado "el 4% de inversión".
LOS ALIADOS PASAN EL EXAMEN DE TRUMP
La cumbre de la OTAN estaba pensada para que los miembros del bloque pasaran el escrutinio sobre gasto en defensa del presidente de Estados Unidos. A ojos de Trump, la mayor parte de los países "han respondido a la llamada" de la última cumbre de La Haya y se han comprometido a invertir el 5% de sus respectivos PIB a defensa, menos "un par" de países que no lo han hecho.
El mandatario estadounidense también expresó su confianza en que los países que todavía no se han comprometido con ese objetivo --entre los que está España-- terminarán por hacerlo "bastante pronto", después de que este miércoles se hayan mostrado "muy positivos" al respecto.
De hecho, este martes los aliados exhibieron músculo industrial con el anuncio de una batería de compras conjuntas que incluyen una inversión de unos 37.000 millones en capacidades antidrones, la compra conjunta de una flota de aviones Airbus A400M, o un proyecto para blindar las cadenas de suministro de materias primas críticas para la defensa.
Si bien las palabras de Trump no lograron romper la calma de los aliados, el alto blindaje de la cumbre de la OTAN sí fue sorteado por varios de los vecinos más famosos de las grandes ciudades turcas: los gatos callejeros, que lograron colarse al palacio presidencial ante la atenta mirada de los periodistas.
Aunque la nota más curiosa de la cita que ha acabado con la escenificación de la paz ha sido el regalo ofrecido por el anfitrión, Recep Tayyp Erdogan, que ha obsequiado a los 32 jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN con un revolver, según han confirmado a Europa Press fuentes aliadas.