Actualizado 06/07/2015 02:35

El Estado Islámico muestra en un video la decapitación de un soldado libanés secuestrado en Arsal

BEIRUT, 30 Ago. (Reuters/EP) -

El Estado Islámico ha difundido un vídeo este sábado en el que se muestra la decapitación del soldado libanés Ali al Sayed, que se encontraba entre los 19 soldados capturados en una región de Líbano fronteriza con Siria.

Al Sayed, musulmán suní del norte de Líbano, aparecía en las imágenes con los ojos vendados y con las manos atadas a la espalda. En el vídeo se muestra cómo el soldado se resiste y recibe varios golpes mientras que los milicianos anuncian que le van a matar. Entonces uno de los milicianos lo decapita.

El Gobierno de Líbano ha declinado hacer ningún comentario sobre el vídeo, pero la decapitación ha sido confirmada tanto por fuentes de las fuerzas de seguridad libanesas como por el Estado Islámico.

Tras la publicación del vídeo de la decapitación de Al Sayed, el grupo extremista ha hecho público una segunda grabación que muestra a nueve soldados que suplican por sus vidas. Los retenidos urgen a sus familias a que salgan a la calle y pidan la liberación de milicianos prisioneros como condición para no acabar como Al Sayed.

Este mes varios grupos extremistas, entre los que se incluyen el Estado Islámico y el Frente al Nusra, la filial siria de Al Qaeda, han luchado contra el Ejército de Líbano tras la detención del comandante de los rebeldes, Emad Gomá, en la localidad fronteriza de Arsal. Gomá era uno de los comandantes del Frente al Nusra. A pesar de que pasó a formar parte de los milicianos del Estado Islámico, mantuvo su popularidad entre los combatientes del frente vinculado a Al Qaeda.

Como resultado de los enfrentamientos, los milicianos consiguieron controlar Arsal durante cinco días antes de retirarse a una región montañosa fronteriza. El Estado Islámico ha pedido la liberación de Gomá y de varios islamistas encarcelados.

El Estado Islámico, que declaró el pasado mes de junio un califato entre Irak y Siria, está considerado por los países occidentales como una amenaza grave a la seguridad de los mismos, especialmente tras la decapitación del periodista estadounidense James Foley el pasado 19 de agosto.

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