Malasia impide la entrada a un barco con cerca de 200 refugiados rohingya por temor al coronavirus

Campamento de refugiados rohingyas en Bangladesh
Campamento de refugiados rohingyas en Bangladesh - GETTY IMAGES / ALLISON JOYCE - Archivo
Actualizado: viernes, 17 abril 2020 21:21

MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

Las autoridades de Malasia han afirmado que ha impedido la entrada al país de una embarcación con cerca de 200 refugiados rohingya por temor de que entre ellos hubiera personas contagiadas de coronavirus, después de que saliera a la luz que al menos 30 personas habían muerto y cerca de 400 habían sido rescatadas en otro barco abarrotado.

La Fuerza Aérea malasia ha indicado en un comunicado publicado en su cuenta en la red social Facebook que uno de sus aviones detectó la embarcación cerca de la isla de Langkawi (noroeste), tras lo que fue interceptada por dos buques de la Armada.

"La barca, en la que viajaban cerca de 200 mujeres, hombres y niños, fue hallada 70 millas náuticas (unos 130 kilómetros) al oeste de la isla de Langkawi", ha indicado, antes de agregar que "por motivos humanitarios" se les entregó comida "antes de escoltarles fuera de las aguas del país".

"Con las malas condiciones en sus asentamientos y su mala calidad de vida, se teme firmemente que el grupo que intentaba entrar el Malasia por tierra o mar pueda ser portador del coronavirus al país", ha zanjado la Fuerza Aérea.

El comunicado ha sido publicado después de que la Guardia Costera de Bangladesh confirmara la muerte de al menos 28 personas y el rescate de otras 396 en una embarcación que estuvo cerca de dos meses a la deriva tras ver impedida su entrada en Malasia.

El rescate tuvo lugar en la noche del miércoles frente a las costas de la ciudad de Cox's Bazar, que acoge los principales campamentos de refugiados rohingya en el país, donde hay más de un millón de miembros de esta comunidad tras huir del conflicto y la persecución en el país vecino.

"Salieron de un campamento diferente con destino a Malasia, pero fueron detenidos por la Guardia Costera malasia, que les envió de vuelta con algo de comida, agua y combustible", detalló el organismo bangladeshí.

"Posteriormente, intentaron entrar en Birmania, pero la Armada birmana les detuvo y les empujó hacia Bangladesh", dijo, tal y como recogió el diario bangladeshí 'New Age'.

Los supervivientes relataron a la Guardia Costera que al menos 28 personas murieron durante la travesía por la falta de comida y agua y agregaron que los cuerpos fueron lanzados por la borda al mar, según fuentes oficiales.

El comandante de la Guardia Costera bangladeshí, Sohel Rana, informó de que estas personas ya han sido puestas a disposición del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) para pasar "dos semanas de cuarentena obligatoria", con el objetivo de descartar posibles contagios por coronavirus.

Los supervivientes, entre los que hay "un gran número de mujeres y niños", necesitaron atención médica inmediata, ya que "muchos están deshidratados y desnutridos" tras el calvario del viaje, señaló la agencia internacional.

"MOMENTO DE COMPASIÓN"

Por su parte, el portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Rupert Colville, ha hecho hincapié en que "pese a los esfuerzos en la lucha contra el tráfico de personad, debería ser un momento de compasión para los que necesitan desesperadamente ayuda y protección".

"A la luz de informaciones sobre otras embarcaciones en circunstancias similares aún en el mar, reclamamos firmemente que se incrementen los esfuerzos de búsqueda y rescate", ha señalado.

Así, Colville ha recalcado que "todos los estados deben garantizar que sus respuestas ante los migrantes en situación de emergencia en el mar se fundamentan en el Derecho Humanitario y las leyes sobre refugiados, así como que se les permite un desembarco seguro".

"Las prácticas de interceptación peligrosas, incluido hacer dar la vuelta a embarcaciones que están intentando llegar a tierra, deben ser evitadas de forma escrupulosa", ha argüido.

En este sentido, ha incidido en que "el horrible viaje por mar de los refugiados es un triste recordatorio de los acontecimientos de hace unos pocos años, cuando cientos de miles de rohingya huyeron de la persecución a manos de las autoridades en el estado (birmano) de Rajine".

"Muchos siguen viviendo hoy en campamentos superpoblados en Bangladesh. Entre 2015 y 2016, muchos rohingya se sumaron a viajes peligrosos en embarcación desde Birmania a Bangladesh y otros países de la región", ha recordado.

Los rohingya son una minoría étnica de fe musulmana que se concentra en el estado birmano Rajine. Birmania les considera descendientes de inmigrantes ilegales procedentes de Bangladesh y no les reconoce como ciudadanos, privándoles con ello de derechos básicos.

La persecución que, según denuncian, sufren en Birmania les ha empujado tradicionalmente a Bangladesh, donde hay más de un millón de rohingyas. En agosto de 2017, el Gobierno birmano lanzó una campaña militar en respuesta a ataques de insurgentes rohingyas que llevó a la ONU a denunciar una posible "limpieza étnica".