Moon considera que un apretón de manos entre Trump y Kim Jong Un en la zona desmilitarizada sería un "hito"

Publicado 30/06/2019 5:19:22CET
El presidente de Corea del Sur,  Moon Jae In y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump
El presidente de Corea del Sur, Moon Jae In y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump -/YNA/dpa

SEÚL, 30 Jun. (Reuters/EP) -

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae In, considera que un apretón de manos entre el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump y el líder norcoreano, Kim Jong Un en la zona desmilitarizada sería un "hito significativo" en el proceso de desnuclearización de la península coreana.

Por su parte, Trump ha indicado que no tiene "prisa" por llegar a un acuerdo con Corea del Norte sobre sus armas nucleares. Ambos han hecho estos comentarios antes de iniciar su viaje hacia la zona desmilitarizada (DMZ en sus siglas en inglés) que separa a Corea del Norte y Corea del Sur, con la intención de celebrar un tercer encuentro entre Trump y su homólogo norcoreano.

Trump intentó visitar esta zona durante su viaje a Corea del Sur en 2017, pero la densidad de la niebla se lo impidió. Además, este domingo ha reconocido que se sentiría "muy cómodo" cruzando esta frontera como lo hizo Moon hace unos meses.

No es la primera vez que Moon defiende los esfuerzos de Estados Unidos para poner fin a las hostilidades entre Corea del Norte y Estados Unidos. Ante esta situación se ha comprometido a desempeñar un papel mediador para empujar a Pyongyang a renunciar a sus armas nucleares a cambio de sanciones y garantías de seguridad.

En caso de reunirse, este encuentro sería el tercero en poco más de un año. El primero fue en junio de 2018 en Singapur, que concluyó con el compromiso del régimen comunista de avanzar hacia la desnuclearización y pacificación de la península coreana. El segundo tuvo lugar en febrero de este año en Hanoi, en el cual ambas partes salieron decepcionadas.

Corea del Norte ha impulsado programas nucleares y de misiles durante varios años, desafiando las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Desde entonces, aliviar las tensiones en la península coreana ha sido una de las prioridades de la política exterior del presidente de Estados Unidos.