Actualizado 17/04/2018 19:46 CET

Niños gitanos iraquíes vuelven al colegio tras catorce años sin clases

Niños gitanos iraquíes kwaliya en su escuela en Al Zuhoor
REUTERS / ALAA AL-MARJANI

AL ZUHOOR (IRAK), 17 Abr. (Reuters/EP) -

Los niños de la minoría kawliya, también conocidos como los gitanos iraquíes, llevan años sufriendo marginación en Irak pero en la localidad de Al Zuhoor han conseguido por fin volver a la escuela elemental tras haber pasado catorce años sin clases, desde que su colegio fue destrozado por milicianos islamistas.

Conocido como el pueblo de los gitanos, Al Zuhoor está cerca de la ciudad de Diwaniya, a unos 150 kilómetros al sur de Bagdad. En esta aldea viven unas 420 personas en casas de barro y en cabañas en calles sin asfaltar.

Sin servicios básicos, la escuela primaria de la localidad y su clínica, construidas por el Gobierno en tiempos de Sadam Husein, fueron destruidas por milicianos islamistas en un ataque con morteros a finales de 2003, tras la invasión militar estadounidense que puso fin al régimen del dictador.

La escuela ha reabierto sus puertas ahora con el apoyo del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) tras una campaña iniciada por civiles en la red social Facebook bajo el título 'Soy un ser humano'. La escuela está formada por un conjunto de contenedores facilitados por UNICEF y emplazadas en las afueras de Al Zuhoor. El centro da clases a 27 niños con edades comprendidas entre los seis y los diez años y dispone de un maestro jefe y otros dos profesores.

Malak Wael, de 10 años de edad, ha contado que su familia le ha animado a volver al colegio para aprender. El maestro principal, Qassim Abbas Jassim, ha explicado que el colegio y la aldea carecen de electricidad y de suministro de agua potable.

Despreciados por muchos musulmanes y apenas tolerados por el resto de la sociedad, los kawliyas iraquíes llevan una vida precaria en el país. Sin posibilidades de educación ni de formación, constituyen uno de los grupos sociales más bajos y no se les concede la ciudadanía iraquí.

Manar al Zubaidi, representante del grupo 'Soy un ser humano', que ha estado haciendo campaña para la construcción de la escuela, ha emplazado al Gobierno a conceder la nacionalidad a los kwaliya para que los niños de esta comunidad puedan seguir con sus estudios y conseguir empleo.

Durante el régimen de Sadam Husein, los kawliya tenían cierta protección frente a la persecución, en parte a cambio de facilitar bailarinas, alcohol y prostitutas, según dicen ciudadanos iraquíes. Su red de seguridad desapareció con la caída del dictador, lo que les dejó expuesto al peligro de los grupos de milicianos religiosos recelosos de su estilo de vida despreocupado. Los kawliya hablan árabe y creen en el islam. La mayoría tienen antepasados en India aunque algunos llegaron de otros países de Oriente Próximo.

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