Antonio Guterres y Federica Mogherini
YVES HERMAN / REUTERS
Actualizado: miércoles, 5 abril 2017 13:28

Guterres avisa que "cualquier éxito" contra el Estado Islámico "será efímero sin una solución política en Siria"

BRUSELAS, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha criticado que el cierre de fronteras en los países desarrollados y ha reclamado que haya una acogida de refugiados sirios "más equitativa" entre los diferentes países, al tiempo que ha apelado a la responsabilidad de la comunidad internacional de mantener su ayuda para los desplazados y refugiados sirios hasta que se logre poner fin al conflicto en el país.

"En el mundo desarrollado vemos el cierre de fronteras y gobiernos que reducen las oportunidades para el reasentamiento y la reubicación, mientras los sirios están atrapados entre la pobreza y la desesperación en casa y una vida marginal fuera de su país, a merced de criminales y traficantes", ha denunciado Guterres durante la conferencia internacional de apoyo al futuro de Siria y la región celebrada en Bruselas.

Guterres ha elogiado la generosidad de países como Líbano, Jordania, Turquía e Irak para acoger a refugiados sirios, pero ha dejado claro que todos los países deben "compartir la responsabilidad de forma más equitativa" y ha reclamado "restablecer el régimen internacional de protección de los refugiados para que ofrezca un apoyo robusto para los sirios y otros".

"Todos los países tienen derecho a gestionar sus fronteras de forma responsable y proteger la seguridad de sus ciudadanos, pero deben hacerlo en línea con el derecho internacional de asilo, evitando discriminaciones de ningún tipo", ha avisado el secretario general de la ONU.

Guterres ha apelado a la comunidad de donantes a cubrir las necesidades humanitarias de los sirios, dentro y fuera del país, que "nunca han sido tan altas" como ahora y ha dejado claro que la financiación para ayudar a los países vecinos que acogen a la mayoría de refugiados sirios es "completamente insuficiente".

LÍBANO Y JORDANIA, DESBORDADOS

El primer ministro jordano, Hani al Mulki, ha recordado que su país acoge en la actualidad a 1,3 millones de refugiados sirios, que representan el 20% de la población jordana, algo que "equivaldría a 100 millones de refugiados acogidos en la UE" y ha cifrado en 10.600 millones de dólares el coste "directo" de la crisis siria para Jordania desde el 2012 --2.000 millones de dólares anuales--, mientras que los costes indirectos se elevan a entre 3.100 a 3.500 millones de dólares.

Esta situación "está exacerbando" los problemas para las comunidades locales en Jordania y ha avisado de "los riesgos serios para la cohesión social y la seguridad nacional", por lo que ha instado a la comunidad internacional a ayudar a Jordania.

Al Mulki ha insistido en la necesidad de trabajar "colectivamente" para garantizar "la vuelta segura de todos los refugiados" a Siria, "en cuanto las condiciones lo permitan" y ha reclamado una solución política "que cumpla las aspiraciones del pueblo sirio y preserve la integridad territorial" del país.

El primer ministro libanés, Saad Hariri, ha defendido que "ningún país ha demostrado la generosidad de Líbano y también Jordania" para acoger a refugiados sirios. "Pero Líbano no puede continuar y no seguirá soportando las consecuencias de acoger 1,5 millones de refugiados en su territorio a menos que haya un nuevo plan" de ayuda, ha avisado el mandatario libanés.

"La situación en Líbano es una bomba a punto de estallar", ha avisado el mandatario libanés, que ha avisado del riesgo de que los refugiados sirios caigan en la radicalización y que tanto "los sirios desplazados como libaneses busquen otro hogar" fuera del país.

"El 90% de los jóvenes libaneses ven a los refugiados sirios como una amenaza", ha avisado Hariri, que ha advertido de que las tensiones entre ambas comunidades nunca han sido "tan altas" y hay riesgo de violencia a pesar del "modelo" tradicional de Líbano de cohabitación pacífica.

Hariri ha recordado que el millón y medio de refugiados sirios que acoge el país frente a una población de 4 millones, que se suman además a medio millón de refugiados palestinos, equivaldrían a que la UE acogiera a 250 millones de refugiados y ha cifrado en 18.000 millones de dólares el coste "total" de la crisis siria para Líbano.

"Tenemos que hacer más para construir la resiliencia de las comunidades de acogida y darles la solidaridad que necesitan", ha avisado Guterres, que ha confiado en que la comunidad internacional de "pasos decisivos" en Bruselas para "aumentar su apoyo para las víctimas del conflicto sirio y los países vecinos".

Guterres ha subrayado que la guerra en Siria no sólo es una "tragedia para los sirios" sino que están teniendo un efecto "desestabilizando" en toda la región y "está alimentando la nueva amenaza para el terrorismo global".

"Nadie está ganando esta guerra, todo el mundo está perdiendo y nos pone en peligro a todos", ha avisado el secretario general de la ONU, que ha dejado claro que "la lucha contra el terrorismo es vital, pero "cualquier éxito será efímero sin una solución política a la crisis siria".

APOYO A SOLUCIÓN POLÍTICA EN SIRIA

Por ello, ha instado "a las partes del conflicto y todos aquellos que tienen influencia sobre ellos a dejar de lado sus diferencias" para llegar a una solución política negociada "entre sirios con el apoyo real regional e internacional" bajo el auspicio de la ONU. "Las discusiones en Ginebra están entrando en sustancia", ha dicho. Pero el proceso "es frágil" y se "necesita el apoyo de todos".

La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, ha dejado claro que "compete a las partes sirias alcanzar un acuerdo político y dibujar el futuro de su país" pero ha dejado claro que "sólo una transición política puede hacer sentir a todos los sirios que están en su casa" y ha recalcado que el apoyo a la reconstrucción de Siria sólo será posible cuando "haya un acuerdo en Ginebra".

También los ministros de Exteriores alemán y británico, Sigmar Gabriel y Boris Johnson, han dejado claro que sin una transición "creíble" no habrá apoyo a la reconstrucción del país.

"No hay solución en Siria sin deshacerse de Al Assad", ha avisado por su parte el ministro de Asuntos Exteriores qatarí, Sheij Mohammed bin Abdulrahman al Thani, que también ha pedido, como todos los asistentes, que los responsables del atentado químico en Idlib de este martes "rindan cuentas".

El ministro de Exteriores iraquí, Ibrahim al Jaafari, ha condenado "con firmeza" el atentado en Idlib y ha reclamado "parar de dar armas a las partes en conflicto en Siria" y que la comunidad internacional mantenga "el apoyo militar, humanitario y material a Irak para ganar la guerra contra el terrorismo, contra el Estado Islámico".

Más noticias

Leer más acerca de: