Archivo - Bangladesh traslada a una isla frente a sus costas en un programa de reasentamiento a un grupo de refugiados rohingyas llegados desde Birmania - Suvra Kanti Das/ZUMA Wire/dpa - Archivo
MADRID, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha lamentado este miércoles la "desesperada situación" a la que hace frente la población rohingya en el estado birmano de Rajine y en Bangladesh, país al que se desplazan huyendo de la persecución y la violencia, tras la desaparición de al menos 250 migrantes tras un naufragio en aguas del mar de Andamán.
"Las informaciones sobre la desaparición de cientos de rohingyas y bangladesíes tras el naufragio de su embarcación son profundamente angustiantes", ha declarado Turk en un comunicado difundido a través de redes sociales, donde ha lamentado la grave situación a la que se encuentran estas poblaciones, tanto en su país natal como en los campos de refugiados de Bangladesh en los que se encuentran hacinados.
Turk ha tildado de "detestable" que sean "las personas más vulnerables y las que buscan protección u oportunidades económicas" las que se convierten en "víctimas de traficantes de personas". "Esto les lleva a ser hacinados en embarcaciones horribles, precarias y mortales", ha expresado.
"Solo hay una manera de poner fin a estos viajes mortales: es necesario que cese la violencia en el estado de Rajine y que se reconozca y proteja a los rohingyas en Birmania", ha señalado.
El barco, que había zarpado de Teknaf, en el sur de Bangladesh, con destino a Malasia, se hundió en el mar de Andamán "debido a los fuertes vientos, el oleaje intenso y a la sobrecarga", según informaciones del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
DESPLAZAMIENTO PROLONGADO
La OIM ha expresado este mismo miércoles su "preocupación" por los "graves riesgos a los que se siguen enfrentando" los rohingyas, que "emprenden peligrosas travesías marítimas en busca de seguridad y oportunidades". El portavoz de la organización, Mohamedali Abunajela, ha afirmado que "nadie debería tener que elegir entre permanecer en situaciones de extrema dificultad o embarcarse en un viaje que podría costarles la vida".
"Este último naufragio subraya el devastador impacto del desplazamiento prolongado y la falta de soluciones sostenibles para los refugiados rohingya", ha señalado, en relación con una población que ha sido objeto de una campaña militar a manos del Ejército birmano que ha provocado un éxodo masivo hacia Bangladesh, donde más de un millón de personas viven en el mayor asentamiento de refugiados del mundo.
Abunajela ha denunciado las "pésimas condiciones de vida en los campos de refugiados, el acceso limitado a servicios y oportunidades de subsistencia en un contexto de disminución de la ayuda humanitaria, así como la preocupación por la situación de seguridad en el estado de Rajine y las perspectivas de un retorno y reintegración seguros y dignos", que están empujando a las personas a "realizar estos viajes peligrosos".
Así, ha explicado que las redes de contrabando y trata de personas "explotan aún más estas condiciones para obtener beneficios, poniendo en grave riesgo tanto a los refugiados rohingyas como a los ciudadanos bangladeshíes", tal y como ha apuntado, según un comunicado.
Los datos de la OIM apuntan a que, en 2025, más de 6.500 refugiados rohingyas se embarcaron en peligrosos viajes marítimos desde Bangladesh y Birmania, de los cuales casi 900 perdieron la vida en estas travesías. En el mar de Andamán y la bahía de Bengala, en concreto, las muertes y desapariciones aumentaron en más de un 40% entre 2024 (598) y 2025 (860).