Orbán se enroca en su veto al préstamo europeo a Ucrania pese a la presión del resto de líderes de la UE

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán - FREDERIC SIERAKOWSKI
Europa Press Internacional
Publicado: jueves, 19 marzo 2026 14:10

BRUSELAS 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha defendido su veto al préstamo europeo de 90.000 millones de euros para ayudar a Ucrania en un debate a puerta cerrada con el resto de socios de la Unión, en el que los líderes han buscado elevar la presión avisando de que el bloqueo a una decisión ya acordada a Veintisiete es "inaceptable" y choca con la cooperación leal que se deben entre Estados miembro.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea se dan cita este jueves para abordar cuestiones de competitividad, la crisis en Oriente Próximo y medidas para paliar el alza de los precios de la energía tras los ataques a Irán, pero el veto húngaro se ha colado como primer punto de discusión; en un debate al que los líderes han dedicado cerca de 90 minutos y que ha concluido sin que se movieran las posiciones.

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha expresado con dureza la decepción por el hecho de que Orbán esté poniendo trabas a un acuerdo legalmente vinculante que los líderes cerraron el pasado diciembre; una posición que ha sido ampliamente respaldada por el resto de mandatarios al rededor de la mesa, según han indicado fuentes europeas.

El exprimer ministro portugués también ha tenido palabras de censura contra las amenazas veladas de Kiev contra Orbán, cuando el primer ministro de Ucrania, Volodimir Zelenski, afirmó que si persistía el veto daría a los militares ucranianos el número de teléfono del húngaro para que le hablarán "en su mismo idioma".

A modo de réplica, Orbán ha avisado de que no cuenta con cambiar de opinión y ha defendido que su bloqueo al préstamo tiene una sólida base legal, a pesar de que el resto de países critican que vincule el acuerdo sobre el presupuesto a los problemas de suministro de petróleo ruso que sufre Hungría tras el ataque ruso que dañó el oleoducto Druzhba en Ucrania.

A ojos del resto de socios en la UE, la cuestión del oleoducto --para cuya solución están mediando tanto Costa como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen-- es completamente diferente y no tiene nada que ver con la ayuda urgente que necesita Kiev para responder a sus necesidades financieras.

En todo caso, los líderes han dejado la discusión tras 90 minutos sin hallar una solución, por lo que el préstamo sigue en el aire, sin que esté previsto que retomen este asunto más tarde en la cumbre. Tras esta discusión a Veintisiete, los líderes han conectado telemáticamente con Zelenski para discutir con él sobre la situación del país, sin que esté previsto que en este punto se aborden las dificultades para liberar el préstamo, dado que esto se considera una cuestión interna del bloque.

CENSURA PÚBLICA DE LOS LÍDERES

Ya a su llegada a la cumbre, varios líderes, entre ellos el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, han instado de Orbán a cumplir con los compromisos asumidos con el resto de socios y levante el veto al préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania que el bloque acordó el pasado diciembre.

"El principio que rige el funcionamiento de la Unión Europea es el de la lealtad y la fiabilidad. Y doy por hecho que todos los Estados miembro de la Unión Europea lo respetan", ha zanjado el canciller alemán, Friedrich Merz, en declaraciones a la prensa en Bruselas, a su llegada al Consejo Europeo.

También el presidente francés, que ha dicho que habla con frecuencia con Orbán, ha apelado al respeto de los compromisos acordados a nivel de líderes, en referencia al acuerdo recogido en el texto de conclusiones del Consejo Europeo de diciembre, legalmente vinculantes para los Estados miembro. "Espero que avancemos en el apoyo a Ucrania, que lo necesita, y que cumplamos con nuestra palabra con respecto al préstamo de 90.000 millones de euros", ha argumentado.

En la misma línea, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha puesto en valor que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE ya llegaron a un acuerdo a finales del pasado año y, por tanto, "ese acuerdo se tiene que cumplir". "Lo que se espera de todo un presidente, ya sea de Hungría como de cualquier otra nación, es que cuando el Consejo llega a un acuerdo, y llegamos a un acuerdo a finales del año pasado, ese acuerdo se tiene que cumplir", ha razonado.

El primer ministro de Finlandia, Petteri Orpo, ha elevado el tono y acusado al mandatario húngaro de "usar Ucrania como un arma electoral" y de "traicionar" al resto de socios de la UE por impedir que se aplique un acuerdo ya cerrado a 27.

La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, por su parte, ha censurado el veto y que en las decisiones de Orbán pese el cálculo de las próximas elecciones en Hungría, este mes de abril. "En tiempos de elecciones, la gente no es racional", ha remachado.

"El veto de Hungría es inaceptable", ha considerado, por su parte, el primer ministro de Países Bajos, Rob Jetten, quien ha subrayado que el acuerdo se alcanzó al máximo nivel y por ello los socios "esperan que sea respetado"; al tiempo que ha puesto en valor el acuerdo de la Comisión Europea con Kiev para que permita el envío de una misión técnica para inspeccionar el estado del oleoducto.

ACUERDO EN DICIEMBRE CON EXENCIÓN PARA HUNGRÍA

En diciembre, los líderes, con el apoyo de Orbán, acordaron un préstamo europeo de 90.000 millones de euros, con la condición también validada de que Hungría, Eslovaquia y República Checa no participaran en el crédito.

Sin embargo, Orbán ha reactivado su veto a este préstamo y al vigésimo paquete de sanciones contra Rusia escudándose en los problemas de suministro a su territorio como consecuencia del dañado oleoducto de Druzhba en Ucrania, y avisado de que no desbloqueará las decisiones europeas hasta que se reactive el flujo de petróleo ruso a Hungría.

Sobre el plante de Orbán, el primer ministro de República Checa, Andrej Babis, ha dicho que ese asunto no le compete --"es su problema, no el mío"-- y que él iba a centrar los esfuerzos en esta cumbre en discutir exenciones para el sistema de comercio de emisiones ETS que, a su juicio, está "destruyendo" la industria europea.

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