Save the Children condena las detenciones de refugiados y las demoliciones de sus viviendas en Líbano

Publicado 12/08/2019 13:59:57CET
Demolición de viviendas de refugiados en Arsal
Demolición de viviendas de refugiados en ArsalREUTERS / MOHAMED AZAKIR - Archivo

MADRID, 12 Ago. (EUROPA PRESS) -

Save the Children ha condenado que las Fuerzas Armadas de Líbano destruyeron más de 350 viviendas en cuatro asentamientos de refugiados sirios el 8 de agosto en Akkar, en el norte del país, y han reclamado protección para este colectivo.

Las Fuerzas Armadas hicieron redadas en 30 asentamientos el jueves y al menos otras cinco se llevaron a cabo el viernes, para comprobar que las construcciones fuesen temporales, tal como indica un reciente mandato del Consejo de Defensa de Líbano, que prohíbe cualquier estructura que no sea de plástico y madera en este tipo de asentamientos.

Las viviendas que no cumplían los requisitos fueron demolidas y 47 personas fueron detenidas el jueves, incluyendo a un menor, con el pretexto de que no tenían documentación para estar en el país legalmente. El viernes se detuvo también a una cantidad desconocida de personas por esa razón.

Los refugiados sirios han huido de una guerra y ver ahora como soldados entran en sus comunidades a destruirlo todo, puede suponer un trauma aún mayor y especialmente para los niños, según ha valorado Save the Children.

La ONG considera que los arrestos de refugiados son excesivos y punibles por el uso de las demoliciones para conseguirlo. Además, al menos un 73 por ciento de los refugiados sirios en Líbano no tienen permiso para estar allí debido a la inefectividad y alto coste de los procesos de aplicación y renovación.

La orden de las demoliciones se emitió en abril y se dio plazo hasta el 7 de agosto a las comunidades en el norte del país para que los propios habitantes desmantelasen todas las estructuras que no cumpliesen las características ya indicadas. El 1 de julio las Fuerzas Armadas demolieron con un buldócer 20 viviendas en Arsal, en el este del país, como prueba para hacer lo mismo en todo el territorio, y luego se replegaron para permitir a los propios ocupantes desmantelar las viviendas.

Muchas de las construcciones que están siendo demolidas son de cemento y no son propiedad de los refugiados sino de terratenientes locales. Las ONG intentan cubrir las necesidades de las personas que se ven afectadas y garantizar que tengan cobijo y protección en su búsqueda de asilo. Las organizaciones ya han entregado 2.586 paquetes de refugio a aquellas personas que han perdido sus hogares.

De las 2.500 estructuras que debían desmantelarse, 1.969 fueron destruidas antes del 1 de agosto. A partir del día 8 de este mes se comenzaron a hacer redadas en todas las comunidades y las Fuerzas Armadas destruyen lo que no hayan podido o querido desmantelar sus habitantes a tiempo.

Save the Children asegura que el Gobierno y el pueblo libanés han mostrado compasión y generosidad extraordinarios en proveer de refugio a los demandantes de asilo, pero piden que se aumenten los esfuerzos para garantizar los derechos a las personas que viven en asentamientos de tiendas. Pide a las autoridades que cesen las demoliciones y que trabajen con la comunidad para encontrar una solución que permita a los refugiados mantener su dignidad y seguridad.

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