¿Por qué es tan importante la ciudad asiria de Nimrud?

Actualizado 06/03/2015 16:32:44 CET
Nimrud, Siria
Foto: WIKIPEDIA

MADRID, 6 Mar. (EDIZIONES) -

El río Tigris es considerado, junto a su vecino Éufrates, la cuna de la civilización: el lugar de nacimiento de la región de Mesopotamia. Precisamente aquí se ubica la ciudad iraquí de Nimrud que acaba de ser destruida en parte por el Estado Islámico.

Nimrud, también conocida como Kahla, se fundó hace más de 3.300 años por el rey Salmanasar I, siendo una de las capitales del Imperio Asirio y muy valorada por su historia y restos arqueológicos y artísticos.

De hecho, no son pocas las obras de literatura e incluso textos sagrados que alaban la importancia de la ciudad, tal y como ha recordado este mismo viernes la Unesco. Sin embargo, la ciudad y su ciudadela estaban incluidas en la lista del Fondo Mundial para los Monumentos (WMF, en inglés) por la falta de seguridad en la zona, habiendo sido saqueada en multitud de ocasiones.

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IMPORTANCIA ARTÍSTICA

Nimrud y su palacio son un importante vestigio de "la altura política, cultural y artística del Imperio Asirio", explican desde el WMF, al tiempo que aseguran que se trata de los únicos restos asirios conservados con sus decorados y relieves.

Las excavaciones en la zona comenzaron en el siglo XIX y dieron con una vasta colección de figuras de la época mesopotámica, como increíbles toros alados de piedra --lammasu-- que, más allá de su indudable valor artístico y de su antigüedad, representan la importancia de una de las primeras grandes civilizaciones de la historia de la humanidad.

Estos no han sido los únicos hallazgos que hablan de la importancia que tuvo esta ciudad durante la época asiria. Por ejemplo, la Universidad Estatal de Colorado (EEUU) menciona las preciosas tallas de marfiles utilizadas para decorar muebles, como una en la que se podía ver a una enigmática mujer sonriente que desde 2003 se encuentra en el museo de Bagdad.

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Los corredores del palacio estaban protegidos por esas figuras de leones y toros esculpidas en piedra, a modo de simbólica protección. Muchos de ellos fueron trasladados a otros museos hace años (como al British Museum, de Londres), pero otros continuaban allí, al menos hasta las actuaciones de Estado Islámico.

Pese a su importancia histórica, no es la primera vez que Estado Islámico destruye algunas: el pasado mes de febrero asoló el museo de Mosul, a unos 30 kilómetros de esta ciudad milenaria, y en el vídeo que publicaron se vio a varios terroristas romper lammasus.

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