La UE 27 analiza este lunes el acuerdo negociado con Londres, para el que no ve margen para reabrir

La bandera británica ondea junto a la de la UE en Bruselas
FRANCOIS LENOIR / REUTERS - Archivo
Actualizado 18/11/2018 18:11:42 CET

BRUSELAS, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los Veintisiete examinarán este lunes por primera vez a nivel de ministros el acuerdo de divorcio negociado entre Bruselas y Londres a nivel técnico, un acuerdo que la primera ministra británica, Theresa May, podría intentar reabrir por las presiones de su Ejecutivo, pero que el bloque europeo da por cerrado.

En un debate el domingo a nivel de embajadores, la Unión Europea a 27 constató que el principio de acuerdo supone un consenso "delicado" y "frágil", por lo que "no debe reabrirse", según informaron a Europa Press fuentes europeas.

Los países de la UE ven con buenos ojos el texto y lo respaldan aunque no cumpla con todas las expectativas de cada delegación, ya que como Unión creen que "respeta los principios" del mandato que dieron al negociador europeo para el Brexit, Michel Barnier.

Además han convenido que el periodo de transición de 21 meses que se ofrece a Londres podrá prorrogarse --una única vez-- "como máximo hasta finales de 2022", han indicado las fuentes, que no aclaran si esta ampliación cubriría también el territorio de Gibraltar, para el que existe un protocolo específico que pide a España y Reino Unido cooperar en cuestiones fiscales y medioambientales.

Sin embargo, los ministros euroescépticos que se mantienen al lado de May lo han hecho a condición de que la 'premier' fuerce cambios de última hora en el Tratado de Retira, que en sus 584 páginas acota cuestiones como los derechos de los ciudadanos europeos que permanezcan en Reino Unido y los compromisos presupuestarios de los británicos con las arcas comunitarias.

Entre los asuntos que no gustan a los partidarios del Brexit figura uno de los últimos escollos que los negociadores salvaron para lograr el acuerdo técnico. Se trata del plan de emergencia ('backstop' en la jerga comunitaria) que exige la UE para evitar una frontera "dura" en el Úlster y que se activará si, al concluir el periodo de transición tras el Brexit, las partes no negocian una solución alternativa mejor.

Esta red de seguridad supondría crear un territorio aduanero común --libre de tarifas y cuotas-- para todo Reino Unido a cambio de no reimponer una frontera física visible, con puestos de control y aduana, y mantendría a Irlanda del Norte en el Mercado Común.

La reunión de ministros del lunes marca el inicio de una semana intensa de contactos para tratar de cerrar el próximo domingo en una cumbre extraordinaria los flecos abiertos. El objetivo es "finalizar y formalizar" el acuerdo de divorcio a nivel de líderes y también adoptar la declaración política con la que dibujar el marco futuro de las relaciones, cuando Reino Unido sea un país tercero.

Para ello, la Comisión Europea y Reino Unido presentarán el martes la declaración política redactada, para la que las capitales tendrán después 48 horas para analizar y aportar sus contribuciones.

El Tratado de Retirada y la declaración deberán ser después confirmadas en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE a 27 el domingo, una cita para la que sigue siendo una incógnita si Theresa May se unirá para sumar su apoyo a los documentos.