Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania. - Europa Press/Contacto/Hennadii Minchenko
MADRID 10 Jul. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha ordenado este viernes a las Fuerzas Armadas centrar los ataques sobre refinerías de Rusia mientras crece el malestar social ante la falta de combustible en el país, donde se han visto ya imágenes de largas filas de vehículos en las gasolineras, con enfrentamientos entre los ciudadanos incluidos.
Zelenski ha asegurado que la crisis de combustible en Rusia "se agudiza" por la negativa del presidente Vladimir Putin a poner fin a la guerra y ha advertido de que los ataques de largo alcance que han venido lanzando en las últimas semanas continuarán y para ello ha anunciado la creación de un "comando especial".
"He firmado un decreto que establece un mando especial dentro de las Fuerzas Armadas de Ucrania, un mando para los ataques de largo alcance", que "debe concentrar el cien por cien de los recursos disponibles en degradar aún más el potencial de combate de Rusia", ha anunciado Zelenski.
"Nuestros ataques de largo alcance han alcanzado varias regiones de la propia Rusia (...) Intensificaremos esta estrategia. Nuestros soldados tendrán muchas más oportunidades de alcanzar a los ocupantes rusos", ha destacado.
"Hemos presentado propuestas sobre cómo acercar la paz, y contamos con apoyo no solo entre nuestros socios en todo el mundo, sino también dentro del propio círculo de Putin. Ellos entienden lo que está ocurriendo y que la paz no tiene alternativa", ha expuesto el mandatario en un mensaje en redes sociales.
Zelenski ha advertido de que en caso de que Putin continúe encerrado en su postura, este sentimiento de malestar en Rusia seguirá creciendo.
En las últimas horas, el presidente ucraniano ha vuelto a sacar pecho del éxito de algunos de estos ataques, que han logrado alcanzar objetivos a casi 2.500 kilómetros de distancia de la línea del frente. "Los drones ucranianos llegaron a Siberia y atacaron la refinería de petróleo en Omsk", destacó.
Zelenski recordó que estos últimos ataques alcanzaron objetivos ubicados regiones tan distantes como Sarátov, Rostov, Tver, Stávropol y Krasnodar, pero también a Tartaristán, Baskortostán, o Vorónezh, además de otras instalaciones en Moscú, Leningrado y Briansk.