Publicado 14/11/2020 14:12CET

Estudio de aguas residuales frente a la COVID-19, una oportunidad de "adelantarse a lo que va a pasar"

Es posible encontrar rastro del coronavirus en aguas residuales
Es posible encontrar rastro del coronavirus en aguas residuales - EUROPA PRESS - Archivo

   Permite conocer "una semana antes donde está el punto del brote"

   LOGROÑO, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

   La profesora especialista en inmunoterapia de la Universidad de La Rioja (UNIR), Carmen Álvarez-Domínguez, se ha referido al estudio de aguas residuales como una oportunidad de "adelantarse a lo que va a pasar" dentro de la lucha contra el Coronavirus.

   Diferentes estudios demuestran que, aunque la presencia del virus de la COVID-19 en las aguas residuales no constituye un problema en sí (ya que los tratamientos terciarios de las depuradoras son efectivos contra él), el control sistemático de los niveles de ARN de SARS-Cov-2 en las aguas residuales constituye un método para la detección temprana de posibles brotes de COVID19 en las colectividades.

   En una entrevista a Europa Press, y ante el aumento de los casos en las residencias de personas mayores, donde el contagio "viene por el personal que entra y sale, y tiene una vida", Carmen Álvarez-Domínguez ha apostado por hacerles "regularmente" test y completarlo con el diagnóstico de aguas residuales.

   Se trata de una "información muy buena" que ya ha puesto en marcha una empresa española y que "está logrando adelantarse a lo que va a pasar", ya que permite conocer "una semana antes donde está el punto del brote" y, así, "poder atajarlo".

   En el caso de las residencias, esto permitiría adelantarse y hacer "test de antígenos a todo el personal" evitando un aumento de los positivos.

   La especialista en inmunoterapia también se ha referido tanto a la vacuna de Pfizer como a la de Moderna y AstraZeneca, las tres que están más avanzadas en la fase tres, de tal forma que liberarán los resultados en diciembre.

   A partir de ahí, las agencias reguladoras valorarán los resultados y decidirán, en un mes, si dan el permiso para comercializar. Luego, se necesitan dos meses para la producción.

   Habrá que ver "si es fácil de producir, o si es más complicada" y comenzaría la vacunación a los grupos de riesgo más importantes que suponen el personal más expuesto (sanidad, servicios sociales y tal vez educación) así como los pacientes de riesgos mas claros.

   A partir de junio estarían vacunadas las primeras personas y, el resto, para finales de año. En cuanto a la inmunidad de rebaño ha dicho que aún hay que analizarla cuando acabe la segunda ola porque en la primera no fue de más allá del diez por ciento y para una "buena inmunidad de rebaño" hace falta llegar al treinta. "La inmunidad de rebaño sólo se alcanzará si nos vamos infectando poco a poco la población", ha aseverado.

   Con respecto a la vacuna de la gripe ha señalado que se está observando una "inmunidad cruzada" en el sentido de que potencia la protección frente al coronavirus.

   En cualquier caso, y salvo en el caso de las residencias, donde surgen de los trabajadores, ha señalado que "donde más contagios está habiendo es en los ámbitos familiares; quizá porque nos relajamos y no nos ponemos la mascarilla para estar con familiares no convivientes".

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