LOGROÑO 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
El jefe de Delitos Violentos de la Policía Nacional en Logroño ha relatado hoy, paso por paso, los movimientos de Borja y Vanesa entre el día 29 y 31 de octubre de 2009, apuntando a que Borja. M. M mató a Vanesa y usó su móvil para dar una pista falsa.
En la tercera jornada del juicio del 'Caso Vanesa', por el que se pide a B.M.M veinte años por un delito de asesinato, tras la muerte de su ex mujer Vanesa, el jefe de Delitos Violentos ha hecho una narración de lo que ocurrió alrededor de la muerte de Vanesa, basándose en treinta declaraciones de testigos y otros datos de la investigación, como la ubicación de teléfonos móviles.
El jueves 29 de octubre, siguiendo el relato conclusión de la investigación, Vanesa deja al hombre con el que acaba de iniciar una relación en la estación, tras pasar con él unas vacaciones, y, después, lleva al colegio a la niña junto con Borja.
Borja, después, va a Banesto y una cámara le registra con una camiseta que, más adelante, la policía no ha sido incapaz de encontrar. Por la tarde van otra vez a por la niña juntos y, cuando se separan, Vanesa va a comprar comida y en la tienda, por casualidad, se entera de que su hija ha estado ingresada y Borja no se lo ha contado.
Esto provoca que escriba un mensaje de correo, a través del móvil, a su nuevo compañero y le cuente que ya no puede más y va a solicitar la custodia de la niña. Al día siguiente, Borja y ella tienen una conversación de 25 minutos y la Policía apunta a que, en ella, Vanesa se lo dice.
Después de esta conversación, Borja "cambia sus planes" y dos llamadas telefónicas le sitúan, después, en casa de Vanesa, a través de la antena que ofrece cobertura. Ya a las 14:23 horas, el teléfono de Vanesa recibe un mensaje de un amigo destinado en canarias
"Se contesta minutos más tarde y nosotros estamos seguros de que ese mensaje no lo manda Vanesa, pensamos que lo manda Borja, porque sabe que ha estado en Santander, y quiere crear pistas falsas; entendemos que vanesa ya está muerta" en ese momento, ha explicado el jefe de policía.
Ya después de recoger a la niña del colegio manda "otro mensaje (oral) para fingir que está viva", ya que le pregunta si va a ir a la cena de Halloween y ya por la mañana, a varias personas, les había contado que ella había decidido no ir.
A partir de ese momento, ha apuntado el jefe de Policía, "se encarga de estar siempre con alguien" y, cuando la Policía acude a su casa tiene, incluso, "el ticket de la cena preparado encima de la mesa".
A este respecto ha añadido que "abrió la puerta desencajado". "Resultó significativo que se relajó cuando vio que le empezábamos a preguntar sobre lo que pasó partir de las 3 de la tarde", ha añadido.