Desmantela una organización criminal especializada en robos con violencia en Collado Villalba

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Publicado 09/05/2019 10:49:53CET

MADRID, 9 May. (EUROPA PRESS) -

Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al Área de Investigación de Collado Villalba, en el marco de la operación 'Abyose', han desarticula una organización criminal formada por 17 personas y especializada en robos con violencia e intimidación y que actuaba principalmente en el municipio madrileño de Collado Villalba, ha informado el Instituto Armado en un comunicado.

La investigación se inició el pasado mes de enero, cuando se recibió una denuncia en dependencias oficiales del Cuartel de la Guardia Civil de Collado Villalba, en la que un ciudadano manifestó haber sido víctima de un robo con violencia e intimidación por parte de varios jóvenes de apariencia magrebí. Le causaron varias heridas y cortes con un arma blanca, golpes con una barra de hierro y sustrayéndole asimismo su teléfono móvil.

Ante la gravedad de los hechos, agentes del Área de Investigación se hicieron cargo de la investigación y tras la recogida de diferentes testimonios consiguieron identificar a uno de los presuntos autores de los hechos, reconociéndole la víctima sin ningún género de dudas.

En el trascurso de las pesquisas se logró relacionar estos hechos con otros sucesos que estaban sucediendo en la misma población y con un modus operandi similar, por lo que se sospechó que detrás de esta agresión se pudiera encontrar un grupo organizado como responsable de los ilícitos.

Con el fin de la identificación del resto de personas que formaban el grupo, se establecieron dispositivos de vigilancia discretos en el círculo más inmediato del sospechoso, desenmarañando los agentes una organización criminal perfectamente jerarquizada y organizada que la componían 17 personas y que estaban divididas en cuatro escalones con diferentes roles de actuación.

El primero estaba formado por una única persona, el líder de la organización, además de ser el que daba órdenes al resto del grupo era el que más violencia utilizaba y el más activo en cuanto al número de robos. Así mismo se encargaba de gestionar los efectos sustraídos y el dinero.

Cinco personas formaban el segundo el escalón, estando a las órdenes directas del jefe y eran los que dirigían y materializaban los robos ejerciendo una gran violencia sobre las víctimas empleando para la intimidación navajas, cuchillos, barras de hierro y armas de fuego simuladas.

El tercer escalón lo formaban tres personas, que eran los que participaban en hechos donde primaba el descuido de las víctimas realizando funciones de vigilancia o de intimidación cuando la víctima se resistía al robo.

Y el último escalón lo componían cinco personas que participaban con menor asiduidad en hechos delictivos y con tareas principalmente de vigilancia y custodia de efectos sustraídos.

En el desarrollo de la investigación los agentes han apreciado una evolución en la forma de cometer los robos, ya que en los últimos hechos denunciados obligaban a las víctimas, intimidándoles directamente con un arma blanca, para conseguir las claves de las tarjetas de crédito. Así mismo, se ha detectado también que estaban incrementando cada vez más la violencia que empleaban, actuando cada vez más con mayor desprecio hacia la vida e integridad física de las personas.

Hasta la fecha se les ha podido relacionar con 51 hechos delictivos, no descartándose que pudieran existir más víctimas y que por miedo a las represalias no hayan interpuesto la correspondiente denuncia.

Los encartados son 17 hombres, la mayoría de origen magrebí, entre los que se encuentran 6 menores de edad, contando el resto con 18 y 19 años. Todos son vecinos del municipio donde sucedieron los hechos y pese a su juventud, tres de los mayores de edad tenían antecedentes por robos con violencia.

Al realizar los registros domiciliarios de los componentes más activos y la inspección de un local en el que supuestamente vendían los objetos sustraídos, se pudo recuperar numerosos objetos denunciados y las armas utilizadas en los robos, procediéndose a la devolución de los objetos a sus legítimos dueños y a la detención de los investigados.

A continuación fueron puestos a disposición judicial y de la Fiscalía de Menores, decretando la autoridad judicial competente el ingreso en prisión provisional de los cinco más activos y violentos y libertad provisional sin fianza con la obligación de comparecer en el juzgado los días 1 y 15 de cada mes de los otros componentes.

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