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MADRID 31 Oct. (EUROPA PRESS) -
Audi registró un beneficio neto de 2.046 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que supone una caída del 14,9% respecto al mismo período del año anterior, según ha informado este viernes la compañía alemana.
Los ingresos durante el periodo analizado ascendieron a aproximadamente 48.400 millones de euros, lo que equivale a un incremento del 4,6% con respecto al mismo periodo del año anterior. Esta cifra se vio impulsada principalmente por una mejor combinación de productos, especialmente una mayor participación de vehículos eléctricos de batería (BEV).
De su lado, los costes aumentaron un 9,2% interanual, hasta 43.204 millones de euros, como resultado de importantes efectos arancelarios y gastos relacionados con las regulaciones de CO2, entre otros.
Por su parte, el beneficio operativo se ubicó en 1.555 millones de euros hasta septiembre, una cifra inferior en un 25,5% a la registrada hasta septiembre de 2024.
El beneficio se vio afectado por los costes arancelarios, los gastos de reestructuración relacionados con el acuerdo de Audi para el futuro, la reprogramación de una plataforma eléctrica del segmento D, así como las provisiones para las regulaciones de CO2.
El flujo de caja neto del Grupo Audi tras tres trimestres ascendió a 2.107 millones de euros (un 44,7% menos). Esto se debió principalmente a la menor rentabilidad y a la adquisición de las acciones restantes de Sauber Holding en el primer trimestre, mientras que en el mismo periodo del año anterior se registró un efecto positivo puntual en forma de dividendo de una empresa contabilizada por el método de la participación.
Para el ejercicio fiscal 2025, el consejo de administración de Audi prevé unos ingresos de entre 65.000 y 70.000 millones de euros. El margen operativo se estima entre el 4% y el 6%. El grupo, además, anticipa un flujo de caja neto de entre 2.500 y 3.500 millones de euros. Estas previsiones se basan en la disponibilidad estable de semiconductores y componentes relacionados.
"Estamos respondiendo a la difícil situación económica general y a la intensificación de la competencia con rigurosas medidas de control de costes y seguimos trabajando para mejorar nuestro desempeño financiero", ha subrayado el director financiero de Audi, Jürgen Rittersberger.