Detenida una treintena de miembros de bandas dedicadas a explotar a personas en situación precaria

Publicado 05/07/2019 12:23:18CET
Imagen de la morada intervenida y las condiciones en las que se encontraba
Imagen de la morada intervenida y las condiciones en las que se encontraba - POLICÍA NACIONAL
Imagen de la morada intervenida y las condiciones

MURCIA, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional, en una operación conjunta entre la Jefatura Superior de Policía de la Región de Murcia y la Comisaría Provincial de Alicante, han desmantelado dos organizaciones de delincuentes especializados en la captación de inmigrantes en situación irregular y en dificultades económicas para su explotación en labores agrícolas.

Sus víctimas eran alojadas en naves o talleres como residencia y en numerosas ocasiones percibían un salario inferior al prometido
Los cabecillas de esta trama han sido ingresados en prisión por orden de los juzgados competentes de Murcia y Jumilla

Las 30 personas han sido detenidas como presuntos autores de delitos contra los derechos de los trabajadores, pertenencia a grupo criminal, usurpación de identidad y estancia irregular, según informaron fuentes de la Policía Nacional en un comunicado.

La Policía Nacional tuvo conocimiento de que en la Región podrían estar actuando diferentes organizaciones criminales, con sedes en Valencia y Madrid, dedicadas a la explotación laboral de inmigrantes en el sector agrícola. Se inició así una investigación conjunta entre la Jefatura Superior de Policía de la Región de Murcia y la Comisaría Provincial de Alicante.

GRUPOS CRIMINALES ESPECIALIZADOS

Las pesquisas llevadas a cabo arrojaban la existencia de dos grupos criminales. Tanto sus integrantes como los cabecillas, se dedicaban a la captación y reclutamiento de trabajadores, sin permiso de trabajo y en situación irregular, para labores agrícolas.

En concreto, contrataban a menores de edad sin autorización para trabajar, traficaban con mano de obra ilegal, ofrecían condiciones laborales engañosas, alojaban a los empleados en naves industriales y locales destinados al garaje de vehículos y, en muchas ocasiones, sus empleados, o no recibían el salario prometido o lo percibían muy por debajo de la cantidad ofrecida inicialmente.

Estos delincuentes captaban a sus víctimas en uno de los sectores más desfavorecidos de la sociedad: inmigrantes en situación irregular y en estado de extrema pobreza. Contactaban con ellos en ciudades como Madrid, Valencia, Alicante y Murcia, mediante anuncios en páginas de internet, redes sociales, conocidos portales de anuncios, anuncios en emisoras de radios latinas y carteles callejeros. Tras el primer contacto, eran citados en los emplazamientos donde debían realizar el trabajo y eran alojados en condiciones inhumanas, en naves, garajes o talleres.

A partir de ese momento los embaucados eran sometidos a condiciones de servidumbre o semi-esclavitud. En algunos casos hacían pasar a los trabajadores por condiciones de trabajo difícilmente soportables para que estos abandonasen la actividad laboral y no tener así que abonarles paga alguna por el trabajo ya realizado, con la excusa de haber dejado la tarea sin terminar.

CUATRO INSPECCIONES EN NAVES Y EXPLOTACIONES

Los investigadores, miembros de la Unidad Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedad Documental (UCRIF) de la Policía Nacional, han practicado cuatro inspecciones en naves y explotaciones agrícolas situadas en Jumilla, Murcia, Archena y Orihuela.

Se ha procedido a la detención de 30 personas, todos varones: 8 de nacionalidad boliviana, 3 españoles, 2 rumanos, 1 italiano, 3 colombiano, 1 indio, 8 hondureños y 4 marroquíes. Entre los detenidos se encuentran tres empresarios, dos de Alicante y uno de Murcia, propietarios de negocios de procesado y empaquetado de fruta.

Tras la puesta a disposición de los detenidos, los juzgados competentes de Murcia y Jumilla, han ordenado el ingreso en prisión de tres de los detenidos, cabecillas y principales responsables de este entramado delictivo.

La investigación e intervención ha sido desarrollada por agentes de la Policía Nacional pertenecientes a la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, dependiente de la Jefatura Superior de Policía de la Región de Murcia, junto con agentes de la Comisaría Provincial de Alicante.

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