Actualizado 18/10/2006 17:05

Francisco Muro de Iscar.- Mileuristas de primera y de segunda

MADRID 18 Oct. (OTR/PRESS) -

Mi amigo José Luis acaba de conseguir que le hagan un contrato indefinido después de ocho años de contratos en prácticas. Eso sí, por mil euros. Ha pasado a engrosar las filas de los "mileuristas", la nueva clase social de nuestro país. La generación mejor preparada de la historia de España, que dicen los políticos aunque podríamos discutir mucho sobre ello, es posiblemente la peor pagada. Y sin muchas esperanzas de que la situación mejore a medio plazo: abogados, periodistas, licenciados en Historia, biólogos, farmacéuticos o profesores, todos con su título universitario, apenas pasan de los mil euros. Y eso si tienen la suerte de tener un sueldo fijo, porque otros sobreviven con contratos basura. Sólo el 40 por ciento de los universitarios tiene en España un trabajo acorde con sus estudios.

Recientemente me hacían una reflexión importante: ésta es la primera generación que va a vivir peor que sus padres. Salvo que siga viviendo de sus padres hasta que pueda vivir de sus hijos. Necesitan al menos 1.600 euros de ingresos para poder hacer frente a una hipoteca y rezar para que no suban los tipos de interés, el euribor y las comisiones de los bancos, porque entonces tendrán que elegir entre pagar la hipoteca o comer. Seguirán recibiendo ayuda de sus padres para la entrada del piso, para el coche, y si tienen suerte contarán con abuelas-guardería, para poder hacer frente al trabajo. No creo para nada que, como dice un sociólogo francés, los jóvenes sean "los nuevos pobres" de este siglo XXI. Tal como está el umbral de la pobreza en el mundo, incluso en España, eso es un insulto a la realidad. Pero lo que sí parece un drama es que la mayoría de estos jóvenes estén condenados a ser mileuristas toda la vida. Mal asunto para una generación en cuya formación se ha invertido más que nunca.

Pero es que, además, son mileuristas de segunda. Los de primera son otros, los que por unos miles de euros, a veces más millones que miles, cambian su voto o hacen que cambie el de otros. Por ejemplo en los Presupuestos Generales del Estado. Unos presupuestos malos, insolidarios, ineficientes y antisociales se convierten en los mejores posibles sólo con que unos miles o millones de euros cambien de partida y vayan a las arcas de la Generalitat de Cataluña- CiU cambia su voto- o del Gobierno Vasco -PNV modifica el suyo-. "Mileuristas" hay en los ayuntamientos -da igual el color y el signo- que a cambio de unos miles de euros recalifican terrenos, aceleran proyectos, modifican planes de urbanismo o hacen lo que sea necesario. Tal vez porque la financiación que tienen no les permite hacer sus tareas, tal vez porque sin el dinero, la erótica del poder acaba siendo insuficiente. Así que no crean ustedes que los "mileuristas" son todos iguales. Los hay de tropa y de mando en plaza.

Francisco Muro de Iscar.

francisco.muro@planalfa.es .

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