Publicado 05/07/2018 08:01

Antonio Casado.- El acercamiento

MADRID 5 Jul. (OTR/PRESS) -

La deuda de Pedro Sánchez con quienes le hicieron presidente, populistas y nacionalistas, ambos enemigos declarados de la Constitución y el régimen del 78, planea como una nube negra sobre el nuevo Gobierno. Pero es injusto incluir en los supuestos pagos a cuenta el acercamiento a cárceles catalanas de los dirigentes soberanistas que sufren prisión preventiva por su implicación en las tramas políticas y civiles de una presunta rebelión contra el orden constitucional.

Por tanto, me parece improcedente acusar al Ejecutivo de estar cediendo a presiones del soberanismo o, dicho de otro modo, de mostrar debilidad ante una exigencia de la Generalitat. Ni siquiera lo habían pedido, al considerar que el acercamiento responde a imperativos legales y humanitarios. Y así es, una vez que el juez Llarena acredita que no necesita tener cerca a los presos al estar cerrada la instrucción de la causa contra los 25 procesados por presuntos delitos de rebelión y otros.

Pero no es menos cierto que el Gobierno, responsable de la política penitenciaria, también pudo haber dejado a los presos donde estaban sin que la decisión fuese ilegal. Tan legal ha sido acercar a los presos a cárceles catalanas como dejarlos cerca de Madrid. También pudo haber entendido que, amén de acercarlos a familiares y a letrados, los estaba acercando a sus seguidores en un régimen carcelario controlado por el 'govern'.

En esas circunstancias, Moncloa pudo haber entendido que no era políticamente conveniente ese acercamiento, a sabiendas de que esos dirigentes están siendo descaradamente utilizados como presos-políticos-secuestrados-por-el-Estado-español. El Gobierno incluso pudo haber decidido dejar a los presos donde estaban, como baza en un intercambio de cromos.

No lo hizo y me parece bien que no lo hiciera, aun sabiendo que, al pasar a depender de la Generalitat (Cataluña es la única comunidad competente en materia de control y gestión de centros penitenciarios), estos presos recibirán a partir de ahora un trato deferente, diga lo que diga la consejera de Justicia, Esther Capella (ERC), negando que vayan a recibir trato de favor.

Hay una pregunta del millón pendiente de respuesta. Debe dirigirse a quienes en nombre del Estado y dentro de los vigentes marcos legales, tienen en esta Comunidad Autónoma las competencias en materia de centros penitenciarios:

¿La van a utilizar al servicio del Estado, según le legalidad vigente (Constitución Española y Estatuto de Autonomía de Cataluña), o según la legalidad furtiva creada de aquella manera los días 6 y 7 de septiembre de 2017, y 'ratificada' por el 'pueblo catalán' el 1 de octubre del mismo año, según el consabido discurso nacionalista?

Uno se teme lo peor.

Últimas noticias sobre estos temas

Contenido patrocinado

Foto del autor

Francisco Muro de Iscar

La "prioridad nacional" y las otras

Foto del autor

Fernando Jáuregui

Si hubiesen matado a Trump, casi nada hubiese cambiado

Foto del autor

Victoria Lafora

Dense prisa, por favor

Foto del autor

Carmen Tomás

Dónde está el dinero