Carmen Tomás.- Draghi nos lo dio, Draghi nos lo quitó.

Actualizado 03/07/2015 11:36:40 CET

MADRID, 5 Oct. (OTR/PRESS) -

Ocurre a menudo que las reuniones del BCE y posteriores palabras de su presidente son interpretadas por los inversores para bien o para mal. Casi siempre suelen excederse en sus valoraciones y por ello los movimientos en los mercados un poco histéricos, En esta última semana y ante la reunión del jueves del BCE, las bolsas habían descontado un anuncio más concreto de las medidas a tomar por parte del responsable de la política monetaria de la eurozona. Sin embargo, la falta de concreción sobre cómo y cuándo se produciría el programa de compra de deuda, hizo que los inversores se asustaron y las bolsas se fueron a rojo. Eso sí, el día después, los inversores se lo debieron pensar y ayudados por mejores datos macroeconómicos de Estados Unidos, optaron por las compras. En la bolsa española, el IBEX repuntó el viernes, aunque al final de la semana se dejó un 1,4 por ciento para cerrar cerca de los 10.570 puntos.

El asunto más analizado durante la semana en nuestro país fue el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2015. En general, no han gustado demasiado. Los analistas los han tildado de electoralistas, poco ambiciosos con la reducción del gasto público y muy voluntaristas con el aumento de los ingresos. El gobierno cree que son los de la consolidación de la recuperación y ha creído que los ciudadanos podían recibir ya una parte del sacrificio realizado durante estos duros años de crisis. En ese sentido, hay que entender la subida de las pensiones, la devolución de una parte de la paga extra eliminada a los funcionarios en 2012, la mayor dotación para inversiones y la bajada de impuestos. La base de estas decisiones estaría en un crecimiento de la economía del 2 por ciento y la creación de más de 300.000 puestos de trabajo.

El proyecto, como digo, ha recibido críticas, pero también apoyos. Por ejemplo, el gobernador del Banco de España, en su comparecencia ante la comisión de Presupuestos del Congreso, anunció que este año el PIB puede crecer un 2 por ciento y que el año próximo a tasas parecidas. Claro, que advirtió de que el ritmo de crecimiento puede ralentizarse algo el año que viene debido a la contracción de países importantes de la eurozona. Pero, en general se mostró bastante de acuerdo con las previsiones del gobierno. También esta semana el ejecutivo ha recibido apoyos desde el Deutsche Bank o la agencia de calificación Fitch. En todo caso, son unos presupuestos, una foto fija, y habrá que ir viendo cómo evolucionan nuestros socios. Hay una cosa clara, la recuperación ya nadie la discute, ahora estamos en si es sostenible o no. Todo un paso.

OTR Press

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