Desde el parqué.- Nuevas tensiones acechan al mercado.

Actualizado 15/06/2014 12:00:16 CET

MADRID, 15 Jun. (OTR/PRESS) -

El efecto Draghi logró que la bolsa española anotara su cuarta semana consecutiva de ganancias. El IBEX subió en la semana un 0,4 por ciento y supera los 11.100 puntos, aunque se fue desinflando según avanzaba la semana. Los inversores recogieron parte de los beneficios acumulados y nuevas incertidumbres se colaron en el ambiente. Las tensiones en Iraq con la consabida subida del precio del petróleo han puesto nerviosos a muchos. De hecho, el presidente de los Estados Unidos tuvo que salir al paso de un eventual envío de soldados a la zona.

En España, esta semana han pasado tantas cosas que es difícil poner un cierto orden. Se han publicado numerosos datos macroeconómicos, el gobierno ha anunciado la privatización del 49 por ciento del capital de Aena y ha dado los primeros pasos para liberalizar el tren de viajeros. Además, el Banco de España ha dado algunos consejos al gobierno. Por ejemplo, el banco emisor espera un ajuste fiscal de calado para combatir la elevada deuda pública, subida del IVA y mayor flexibilidad salarial. Veremos. Parece que Hacienda está cocinando una reforma fiscal que puede sorprender y que tendría lista para el viernes 27. Está claro que el PP quiere que esta reforma guste a sus votantes y le hagan recapacitar sobre su falta de interés y desapego mostrado el 25 de mayo.

Hay aún discrepancias y hay que pulirlas en los próximos días que serán intensos políticamente hablando. El jueves será la proclamación del nuevo Rey y los desafíos que le esperan siguen ahí. Además, el PSOE suma candidatos, aunque no se sepa, más allá de las frases hechas, qué proponen para que este país salga cuanto antes de la crisis y la recuperación se instale entre nosotros para quedarse.

Vamos a ver cómo avanza la semana entre la preocupación por las tensiones en Iraq y el nuevo tiempo que se abre en España, no exento de incertidumbres. Los mercados mirarán todos estos acontecimientos, pero también muy pendientes de la evolución de la burbuja de deuda que algunos ya atisban en el horizonte con las primas de riesgo en niveles muy bajos y tipos que no se veían en años.

Parece que el apetito por la deuda soberana de los países periféricos es muy exagerado y puede haber una corrección. Burbuja, puede. Pero posibilidades de moderarla, también.

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