MADRID 18 Abr. (OTR/PRESS) -
De dar por bueno un comunicado de la agencia oficial de noticias China Xinjua resultaría que en el transcurso de su viaje al gigante asiático Pedro Sánchez habría trasladado en privado al presidente Xi Jinping su alineamiento con la doctrina territorial de Pekín sobre Taiwan. Refiere la citada agencia que: "España se adhiere firmemente al principio de una sola China". Dicho principio es el núcleo de la doctrina del irredentismo de China respecto de la isla que cuando era conocida por el nombre de Formosa durante un breve período de tiempo perteneció al Imperio Español como escolio territorial de nuestra centenaria presencia en las Islas Filipinas.
De no ser cierta la declaración que la agencia atribuye al presidente del Gobierno estaría tardando La Moncloa en aclarar oficialmente la situación de potencial desconcierto que apareja semejante manifestación contraria a la política que venía manteniendo nuestro país en línea con la posición de la Unión Europea y el conjunto de los países occidentales en cuyo ámbito sólo Paraguay y Guatemala reconocen la pretensión de Pekín de hacerse con Taiwan. Una isla donde viven 27 millones de habitantes que se rigen por normas propias de un Estado democrático a diferencia de la República Popular China que es una dictadura comunista con un sistema de partido único, ausencia de separación de poderes y limitación de las libertades ciudadanas.
Es probable -incluso sería deseable -que todo este asunto que sitúa a nuestro país ante el ojo del mundo sea el resultado de un equívoco. Una manipulación interesada de la mencionada agencia de noticias o de más arriba en la jerarquía de Pekín. Incluso fruto de algo más sencillo: una mala traducción. Mejor que así fuera y de ahí se desprende una aclaración de La Moncloa que no de pie a la ambigüedad. Tengo para mí qué donde la estarán esperando con mayor interés es en Ceuta y Melilla. No quiero pensar que un día de estos, al hilo de éste episodio, Rabat pretenda hacer suya el mencionado principio irredentista supuestamente avalado por Pedro Sánchez. Referido para el caso a "un solo Marruecos". El asunto no es para tomárselo a broma como invitan tantos otros de la deriva política actual.