MADRID 10 Mar. (OTR/PRESS) -
Al hilo de lo sucedido esta semana en Extremadura, región que sigue sin gobierno porque quien ganó de calle las elecciones (María Guardiola, PP, 43,18%) no consigue la investidura, viene a la memoria el título de aquella jocosa opereta sin música -"Los extremeños se tocan"- obra del ingenioso autor Pedro Muñoz Seca cuyo desternillante argumento gira en torno a la teoría del doble. Esotérica creencia que proclama que todos tenemos un sosias que saca provecho de esa extraña situación.
A la señora Guardiola le sobraron votos -dobla al PSOE y triplica a Vox- pero le faltan escaños para conseguir la mayoría parlamentaria. Depende de Vox. Del apoyo o la abstención del partido que dirige desde Madrid Santiago Abascal y del que Óscar Fernández recibe las ordenes en Mérida. Vox ha tumbado la investidura de Guardiola votando en contra. Lo mismo que hizo el PSOE. Si en dos meses las cosas no cambian, los extremeños tendrán que volver a las urnas. Un despropósito que no es el resultado de una maldición bíblica sino el fruto de la estrategia de Vox, que se ha venido arriba tras los resultados que cosechó en Extremadura y Aragón y aspira seguir por esa senda el próximo domingo en las elecciones que se celebraran en Castilla y León.
Vox, a cuyos dirigentes se les lleva la boca diciendo que su prioridad es acabar con el sanchismo echando a Pedro Sánchez , en la práctica ,al ningunear al PP que es el partido que ganó las elecciones acaba favoreciendo la continuidad de Sánchez . A esa estrategia se refería el ex presidente José María Aznar cuando hablaba de la "pinza" entre Vox y La Moncloa. En política lo que parece, es. Y lo sucedido en Extremadura es que los extremeños se tocan: PSOE y Vox votan lo mismo. Abascal sabrá hasta donde quiere llevar la estrategia del "cuanto peor, mejor". Pero es probable que a muchos extremeños que votaron a Vox les cueste entender qué clase de juego se trae la dirección de un partido cuyos dirigentes braman contra el PSOE y sus obras, pero que acaban votando lo mismo que los socialistas. Deber ser cosa de los dobles