MADRID 30 Oct. (OTR/PRESS) -
Falta un mes para que los ciudadanos vayamos a votar. Un mes largo, en el que seguiremos llorando por la tragedia del choque de trenes con un balance insoportable de pérdidas de vidas y heridos.
Una tragedia inasumible que me lleva a preguntar si los ciudadanos debemos soportar un mes más a don Óscar Puente como ministro de Transportes, quien como toda explicación a lo sucedido ha dicho que 'es inexplicable'. Y no, no se le ha caído la cara de vergüenza.
En mi opinión, lo inexplicable es que el señor Puente sea ministro. Un ministro que tiene en su haber una pésima gestión y que no debería seguir ni un minuto más al frente del Ministerio de Transportes. O bien debería dimitir o ser cesado por el presidente del Gobierno.
Sí, ya sé que solo falta un mes para ir a las urnas y que, por tanto, el señor Puente tiene muchas papeletas para dejar su puesto, pero, aunque solo sea por vergüenza, no puede seguir siendo ministro quien tiene en su haber dos accidentes como el de Adamuz y Toledo.
El AVE era una de las enseñas de la España moderna, pero, con su desastrosa gestión, el ministro Puente ha conseguido que los ciudadanos empecemos a dudar de la seguridad en los trenes de alta velocidad.
Óscar Puente ha resultado ser un político malencarado y lenguaraz. Sus exabruptos no tienen ninguna gracia y su gestión política solo se puede calificar como desastrosa.
Es urgente que desde el Gobierno, empezando por el presidente, se asuman responsabilidades, además de dar una explicación veraz a los ciudadanos sobre las causas que han provocado esta nueva tragedia ferroviaria. Y no caben excusas ni medias tintas: solo la verdad.
Estamos a la espera.