Publicado 03/04/2026 08:01

Luis del Val.- Los novios de la muerte

MADRID 3 Abr. (OTR/PRESS) -

Las emociones son subjetivas y, por tanto, inexplicables desde un punto de vista racional. Una de las más subjetivas es el amor -¡menos mal!- porque de lo contrario todos nos enamoraríamos de la misma chica o del mismo chico.

Cuando llega Jueves Santo, me gusta contemplar por alguna pantalla el desembarco de la Legión, en Málaga, y el izado, con la docena de brazos de los cabos gastadores, del Cristo de la Buena Muerte, mientras cantan una mezcla del Himno a la Legión y El Novio de la Muerte.

El Novio de la Muerte fue un cuplé basado en un hecho real, que cantó por vez primera Lola Montes. Cuando se estrenó este cuplé, estaba presente la duquesa de Victoria, sobrina del general Espartero.

A la Duquesa le impresionó tanto la canción que le pidió a Lola Montes que la cantara en Melilla, donde la Legión luchaba en lo que, desgraciadamente, sería después el desastre de Annual, con objeto de que esa letra levantara el ánimo de los soldados. Y Lola Montes cantó el cuplé, en Melilla. Allí no estuvo presente la Duquesa Victoria, pero sí el fundador de la Legión, general Millán Astray. Le impresionó tanto, que pidió que se arreglara el cuplé al ritmo de marcha para que los legionarios pudieran cantarla, mientras desfilaban, y se convirtiera en una especie de identidad.

De todas estas vicisitudes me enteré muchos años más tarde, pero desde la primera vez que contemplé el desfile de los doce gastadores de la Legión, llevando sobre sus hombros al Cristo de la Buena Muerte, y, de repente, izan uno de sus brazos, y el Cristo sube hasta el cielo, algo dentro de mí se conmueve, me retuerce, y me llena de un líquido amniótico de tristeza y de triunfo, que las neuronas administran a su aire, pero que se repite, año tras año.

El legionario que inspiró "El Novio de la Muerte" existió, y fue el primer legionario que ofrendó su vida por España. Su arrojo y desesperación, su heroísmo, que le llevó a perder la vida, salvando la de muchos de sus compañeros, estaba motivado por la muerte de su novia. Por eso, se alistó en la Legión. Y en su bolsillo se encontró una nota que decía algo así, "no tarde mucho la primera bala, y que sea en mi corazón para reunirme pronto con ella".

Y esa mezcla de religión y de amor, de cielo e infierno terrestre, de vida y muerte, han aumentado la intensidad de lo que siento, año tras año, viendo ese momento inexplicable.

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