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MADRID, 9 Feb. (Portaltic/EP) -
La seguridad en línea ya no depende únicamente del comportamiento del usuario, sino de cómo se diseña, gobierna y protege la propia inteligencia artificial (IA), ya que esta tecnología amplía la superficie de ataque que afecta a empresas y particulares.
Con la IA integrada en casi todas las interacciones digitales, el desafío actual es cómo utilizarla de forma responsable ante la expansión de la superficie de ataque que afecta a empresas y particulares, como advierte la firma de seguridad Check Point Software en el marco de la celebración de Día de Internet Segura (10 de febrero).
La compañía destaca que la adopción masiva de la IA generativa ha convertido a esta tecnología en un aliado diario que influye en decisiones y maneja datos críticos. Sin embargo, esta integración conlleva riesgos de exposición de información sensible.
Según datos de Check Point Research, España registró 1.883 ciberataques semanales de media en diciembre de 2025, un 5 por ciento más que en el mismo mes de 2024. Además, el 91 por ciento de las organizaciones que utilizan herramientas de IA generativa se vieron afectadas por consultas ('prompts') de alto riesgo. De hecho, uno de cada 27 'prompts' enviados desde redes corporativas supuso un riesgo significativo de fuga de datos.
En este contexto, la firma de seguridad advierte de tres tendencias que están dando forma al nuevo escenario de la ciberseguridad: la ingeniería social avanzada, el 'ransomware' automatizado y la infraestructura de IA como objetivo, como recoge en un comunicado.
Así, la inteligencia artificial permite crear estafas de 'phishing' mucho más convincentes y personalizadas que imitan voces de confianza. También ha acelerado la extorsión, como muestra el aumento del 60 por ciento de los ataques de 'ransomware' en diciembre de 2025 en comparación con el año anterior.
Además, la infraestructura de IA ya forma parte de la superficie de ataque, como se desprende del análisis realizado por Check Point Software, y recogido en el Check Point Cyber Security Report 2026, que examinó aproximadamente 10.000 servidores del Model Context Protocol y detectó vulnerabilidades de seguridad en el 40 por ciento de ellos.