50 aniversario de la ETSIT
¿Fuga de cerebros entre los 'telecos'? Los más preparados, los que menos lo necesitan
MADRID, 24 Nov. (Portaltic) -
Hace 50 años la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación (ETSIT) se trasladaba al Campus de Moncloa desde su anterior ubicación en la calle de Conde de Peñalver. Este año la escuela celebra el aniversario con un amplio programa de actividades que culmina hoy 24 de noviembre con un acto de celebración donde los propios egregados, ahora ya convertidos en relevantes ingenieros, mostrarán los cambios y la evolución de la escuela y la carrera. Una profesión a la que no le faltan posibilidades de trabajo en España, según el director de la escuela, Félix Pérez. Solo un 20 por ciento de sus ingenieros se marchan, aunque se encuentran entre los profesionales mejor capacitados para trabajar en cualquier parte.
Un traslado hasta Moncloa que coincidió con la transformación radical del tipo de escuela, que “pasó de formar cuerpos directivos hasta formar la figura del 'teleco' entendido como actualmente”, explica Pérez. Cincuenta años durante los que han pasado por sus aulas más de 13.700 ingenieros en Telecomunicación. Ellos mismos han cumplido un papel importante en el proceso de introducción de la tecnología digital en España, en el proceso de modernización de las infraestructuras de modernización.
Laboratorio de Radar (1969) (Archivo personal de José Antonio Rodríguez) ¿TV en color en 1969?
Cuando la tecnología se empieza a introducir en el país a través de los años 80, el papel de los egresados era muy importante porque estaban en las empresas y eran partícipes de todos los hitos importantes en el sector. Eran precisamente de esa escuela recién inaugurada en 1975 los alumnos de ultimo año y profesores jóvenes que se fueron a Francia y EEUU. “Hicieron sus tesis en el extranjero y entraron en contacto con la tecnología digital y con una nueva forma de enseñar ingenieria que era desconocida en el país”, explica Pérez. Una manera que consistía en investigar, conocer las tecnologías y en la dedicación exclusiva a la universidad. Eso cambió la escuela y la convirtió en un referente de enseñanza, tanto en labor docente formando egresados como en investigación.
Desde aquel noviembre de 1975 hasta hoy, las tecnologías han avanzado de manera vertiginosa. Las aulas de la ETSI fueron testigo del primer correo electrónico enviado desde España en 1985 o el primer proveedor comercial de acceso a internet en España, fundados por profesores de esta, en 1992. También en 1984, en sus aulas, se desarrolló y se utilizó por primera vez en España o sistema de educación a distancia gracias a tecnología satélite, algo revolucionario para la época.
Obras de construcción del Edificio C en los años 80.
En la actualidad no sólo son testigos del avance de las tecnología y partícipes de esta, sino que la incorporan a su día a día. Se acabó el “por favor, apaguen sus teléfonos móviles” al entrar al aula porque ahora tenerlos encendidos es casi obligatorio. A día de hoy es habitual que ordenadores y móviles estén encendidos durante las clases. “Se utilizan aplicaciones especiales para que el profesor y el alumno interaccionen y le respondan a través del teléfono. Esto sirve para ver si se entera de las explicaciones y también para evaluarlos”, explica el director de la escuela.
PREPARADOS PARA TRABAJAR
La escuela solo es el principio. Los alumnos están preparados para salir ahí fuera y enfrentarse al mundo laboral. “La ETSI participa en todos los programas de investigación nacionales e internacionales. Es posiblemente el centro que más financiación recibe del Programa Marco Europeo”, cuenta Félix Pérez.
Lo más significantivo no es la ayuda en la financiación sino las relaciones con las empresas del sector. Entre 200 y 250 convenios de colaboración con empresas relacionadas con el ámbito de trabajo de los alumnos y 16 cátedras de empresas que facilitan las relaciones entre empresa y universidsad. “El mayor número de cátedras de empresa de la Universidad Politécnica de Madrid.”
No hará falta cruzar la frontera para tener trabajo. "Nunca ha faltado trabajo para los ingenieros", afirma seguro de sus palabras Pérez. Ha bajado la contratación y los salarios en España, pero no las posibilidades de trabajar. Muchos de los ingenieros se marchan de España porque se sienten preparados para irse y las condiciones en el extranjero son mejores. “Tienen una formación global que les permite estar en continuo contacto con las empresas del extranjero”, explica.
Alemania, Holanda, Inglaterra o Estados Unidos son los destinos preferidos, pero sólo para un 20% de los alumnos, que son los que se marchan. El resto, se quedan aquí. Y encuentran trabajo. “No es un proceso inmediato ni fácil pero comparado con el resto de universitarios y de la población española están en una situación privilegiada”, cuenta el director. De hecho, las ingenierías se encuentran entre las carreras más demandadas de España, por encima de la media.
Pero trabajar en Madrid, para un ingeniero, no es estar sólo en Madrid. Implica coger aviones, visitar ciudades y estar en contacto con cualquier otro país. Los alumnos de la ETSI de la Politécnica pueden ir donde quieran. Pueden trabajar en Estados Unidos y firmar documentos oficiales sin necesidad del papeleo o cursos extraordinarios.
Esto se debe a que la escuela ha sido acreditada por ABET, el organismo que confirma que cualquier ingeniero que estudie en la escuela acreditada tiene las mismas competencias y cumple los mismos requisitos que estudiantes de las mejores universidades de Estados Unidos. “Muy pocas titulaciones tienen esta acreditación”, cuenta Félix Pérez. “Hay que demostrar que eres muy bueno, haces un informe donde te preguntan por el sistema, los objetivos, los contenidos. Y entrevistan a estudiantes y directores para ver si tienen las competencias según su estándar”, cuenta.
El número de alumnos se mantiene constante cada año. Entre 250 y 300 egresados cada año aunque han bajado las vocaciones: el número de alumnos que intenta entrar es menor. La nota de corte de esta escuela es de 9 sobre 14 y sólo un 30% de los que ingresan, abandonan. El número de alumnos se mantiene constante pero la percepción de la escuela cambia. Las mujeres comienzan a tener una presencia importante en estas aulas. En los años 70 no eran ni un 3% del total del alumnado pero ahora, por lo general, alcanzan el 20% de los matriculados. En todos los casos menos en uno, donde las cifras se invierten: El grado en Ingenieria Biomédica. En el que este mes se gradúa su primera promoción y cuenta con un 75% de mujeres entre sus estudiantes.
Los planes de futuro de esta escuela se mantienen bajo las premisas seguidas hasta ahora: “Ser un centro de referencia en la aplicación de las tecnologías de las telecomunicaciones en los distintos sectores de la sociedad”, cuenta su director. Enfrentarse a una nueva economía digital que está llegando y donde las tecnologías digitales van a ser imprescindibles en el futuro. “Seguir siendo un centro de referencia en la generación de conocimientos y generación de profesionales de estas nuevas tecnologías digitales”, finaliza.