23 de febrero de 2020
 

Las pequeñas empresas, imprescindibles para impulsar la economía

Actualizado 28/01/2012 11:00:15 CET
Jim Hagemann Snabe, Co Ceo De SAP
SAP

MADRID, 28 Ene. (Jim Hagemann Snabe, Co-Ceo de SAP/Portaltic) -

Impulsar la economía mundial está siendo uno de los principales temas de discusión entre los líderes mundiales que están participando en el Foro Económico Mundial de Davos.

Muchos de los líderes empresariales presentes en Davos dirigen grandes empresas globales. Sin embargo, no se puede hablar de crecimiento, empleos e innovación sin hablar de pequeñas y medianas empresas y de cómo estas pueden contribuir a que la economía mundial se recupere.

La recesión provocada por la crisis del petróleo de los años 70 en Europa y Norteamérica causó estragos y se llevó por delante a gigantes como British Leyland y Penn Central.

Lo mismo ocurrió cuando el pinchazo de la burbuja de las punto.com, entre 2000 y 2002, provocó el colapso de instituciones como Bethlehem Steel, Sunbeam y Swissair. En todas esas ocasiones, las empresas que han liderado la recuperación de la economía han sido pequeñas start-ups, muchas de las cuales se han convertido en los gigantes de hoy en día.

Algunos de los productos más conocidos del mundo, cosas que todos damos por hecho, como aviones, bombillas, televisores y ordenadores nacieron como invenciones de emprendedores independientes y propietarios de pequeñas empresas. Tanto el gigante tecnológico United Technologies como el fabricante de ordenadores Hewlett-Packard iniciaron su trayectoria como pequeñas compañías durante la Gran Depresión.

El crecimiento no proviene exclusivamente de las pymes, pero hay razones que explican por qué una parte tan importante de la innovación se puede achacar a las pymes.

John Stuart Mill escribió una vez que la principal ventaja de las pequeñas organizaciones es que están dirigidas por una "gestión individual" y no por numerosos inversores. Esto significa que se benefician del "enorme interés de los directivos en el éxito de la empresa".

Ese "enorme interés" significa, que las pymes desarrollan nuevas tecnologías, modelos de negocio innovadores y estrategias de marketing diferentes mucho más rápido que grandes empresas globales.

En Estados Unidos y en otros mercados desarrollados lo normal es que las pymes representen la mitad del Producto Interior Bruto (PIB), a diferencia del 30 por ciento que alcanzan en otros mercados. Un reciente estudio de la Comisión Europea indica que las pymes generaron el 85% de los nuevos empleados creados en la Unión Europea entre 2002 y 2010. En Alemania, casi el total de los 1,8 millones de nuevos puestos de trabajo delos últimos cinco años provinieron de las pymes.

Es "el poder de lo pequeño", como nos gusta llamarlo.

Al tiempo que tratamos de revitalizar la economía global, debemos mirar a las pymes con el fin de dirigir una parte significativa de la innovación a alimentar el crecimiento.

Desgraciadamente, estas mismas empresas están experimentando un mayor declive, como consecuencia de la crisis, que las grandes compañías. Según un reciente informe, las pequeñas empresas de China dicen estar afrontando "el momento más duro de su historia". Sólo el 33% de las pequeñas empresas chinas encuestadas está produciendo a pleno rendimiento y un 27% está trabajando a la mitad de su capacidad. En Estados Unidos, los propietarios de una de cada tres empresas tienen miedo de quebrar.

Una de las razones por las que las pequeñas empresas tienen dificultades para competir en una recesión es la limitación de accesos: a clientes, a financiación y a talento. Por ejemplo, en India, muchas pymes han sido creadas por emprendedores que han vuelto al país tras pasar un período en Estados Unidos y el 86% de ellos ha utilizado sus ahorros personales. En Alemania el 90% de las pymes innovadoras utiliza sus propios recursos financieros.

Cuando se reduce la actividad económica, las operaciones que se mantienen se suelen canalizar hacia los grandes jugadores del mercado. La cautela empuja a los bancos a limitar su exposición a prestatarios con menos respaldo económico y los compradores de bienes y servicios tienden a decantarse por proveedores a los que consideran más seguros o con un menor riesgo de atravesar dificultades.

¿Cómo pueden las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones cambiar esta ecuación? Una de las vías es eliminar la escasez de información que con frecuencia lleva a prestamistas, compradores y buscadores de empleo a las firmas más conocidas.

El desequilibrio en la información es un fenómeno bien conocido en el estudio de la economía, pero las modernas analíticas de datos empresariales y el auge de Internet han ido erosionando esos desequilibrios. La proliferación de tecnologías para dispositivos móviles o para el almacenamiento en memoria está poniendo completas herramientas de información en manos de las personas que toman decisiones en todo el mundo.

EL resultado de ello será la eliminación de las desventajas que provoca el conocimiento de marca, actualmente un obstáculo para las pymes. Al disponer de una visión en tiempo real de los riesgos y poder analizar todos los datos, los bancos pueden basar en fundamentos las decisiones sobre créditos y no en factores secundarios como el tamaño de la compañía o su reconocimiento público. Los clientes pueden elegir proveedores en función de criterios de calidad y confianza y no del reconocimiento de marca. Las pymes pueden atraer talentos si los jóvenes que están buscando empleo tienen acceso a datos sobre qué empresas podrían aprovechar mejor sus habilidades.

La conectividad también puede beneficiar a pequeños negocio. Uno de sus mayores desafíos es el acceso a asesoramiento y colaboración con expertos cuando lo necesitan. Al beneficiarse de las capacidades que ofrece la Web como comunidad, las empresas más ágiles pueden coordinar sus necesidades, funcionando de forma parecida a las redes sociales. Estas "webs empresariales" pueden generar enormes beneficios en forma de asesoramiento y tutorías.

Al mismo tiempo, la actividad del negocio móvil está creciendo rápidamente en volumen. La conectividad móvil - que ofrece acceso a cerca de 6.000 millones de consumidores - realmente permitirá crecer a las pymes.

Por ejemplo, en Gran Bretaña, una nueva hornada de pymes han sido bautizadas con el apodo de "the TOTs" (twelve-months old, optimistic and technologically-minded, algo así como empresas con un año de antigüedad, optimistas y con la mente puesta en la tecnología). Estas empresas están creciendo más rápido que la media de nuevas compañías y están incrementando sus ingresos con velocidad. Una de las armas de las TOTs es su fuerte dependencia de la tecnología móvil. El 98% depende de smartphones para ejecutar sus actividades.

La política también tiene un importante papel que jugar a este respecto en todo el mundo, ya que es necesario que ayude a las pymes con regulaciones más racionales. Las normativas gubernamentales existentes y la inseguridad sobre futuras regulaciones están entre las principales preocupaciones de los propietarios de pequeñas empresas. Según la US Small Business Administration, las pequeñas firmas de Estados Unidos gastan 2.830 dólares más por empleado al año que las grandes compañías para cumplir con las normativas gubernamentales.

Las grandes empresas también pueden ayudar a las pymes. tienen la capacidad necesaria para crear plataformas abiertas a la colaboración y la co-innovación con pymes, así como comunidades de discusión online. Aún más importante que todo ello es que las grandes compañías pueden ofrecer la producción en escala de los inventos de las pymes. Con el modelo de negocio y los socios adecuados, pymes y grandes corporaciones se pueden beneficiar de la combinación de invenciones y producción en escala.

Hoy más que nunca necesitamos estar preparados para hacer un esfuerzo adicional para lograr no sólo que esos sueños sean posibles, sino para reforzarlos. Necesitamos el poder de lo pequeño para que le economía mundial se recupere.