El Papa en el Vaticano el 1 de febrero de 2026. - -/IPA via ZUMA Press/dpa
MADRID 8 Feb. (EUROPA PRESS) -
León XIV ha enviado su "cercanía" a las poblaciones españolas afectadas por inundaciones y derrumbes, y se ha referido en particular a Grazalema (Cádiz), que fue desalojada en su totalidad --unos 1.600 vecinos-- el pasado viernes a causa del temporal.
"Aliento a las comunidades a permanecer unidas y solidarias, bajo la materna protección de la Virgen María", ha expresado el Papa desde el balcón de la plaza de San Pedro al término del Ángelus este domingo, donde también ha recordado a las zonas afectadas por el temporal en Portugal, Marruecos y el sur de Italia.
Asimismo, el Pontífice ha recordado la figura del párroco español Salvador Valera Parra, que fue beatificado este sábado en Huércal-Overa (Almería). "Fue un párroco plenamente entregado a su pueblo, humilde y solícito en la caridad pastoral. Que su ejemplo de sacerdote centrado en lo esencial sea un estímulo para los sacerdotes de hoy, para que sean fieles en la vida cotidiana vivida con sencillez y austeridad", ha añadido.
ATAQUES EN NIGERIA
El Papa también ha asegurado haber recibido "con dolor y preocupación" las noticias de los ataques contra diversas aldeas en el este de Nigeria, donde han muerto al menos 75 residentes según las autoridades locales.
"Expreso mi cercanía en la oración a todas las víctimas de la violencia y del terrorismo. Espero que las autoridades competentes continúen actuando con determinación para garantizar la seguridad y la protección de la vida de cada ciudadano", ha subrayado.
Además, con motivo del Día de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas que se celebra este domingo, León XIV ha agradecido "a las religiosas y a todos aquellos que se comprometen a combatir y eliminar las actuales formas de esclavitud".
"Sigamos rezando por la paz. Las estrategias del poder económico y militar, como nos enseña la historia, no generan futuro para la humanidad. El futuro está en el respeto y en la fraternidad entre los pueblos", ha concluido el Papa.