MADRID, 26 Feb. (OTR/PRESS) -
Estaba encantado con el programa que presenta Jordi González e incluso había firmado para acudir como contertulio en repetidas ocasiones. Pero esa idílica relación parece haber acabado. Tras su última aparición en el espacio de Telecinco, con el careo con la periodista Isabel Durán, el simpático presidente de Cantabria se puso muy serio: "No volveré a 'La Noria'. Lo pasé muy mal".
Sábado día 19 de febrero. Revilla se sube de nuevo a 'La Noria', pero esta vez se marea. El campechano semblante del presidente de Cantabria cambia radicalmente cuando la periodista Isabel Durán, colaboradora habitual del programa, comienza a recordar al político, en la nueva sección 'Cara a cara', su pasado como delegado comarcal del Sindicato Vertical. "Es para que la gente lo conozca, usted era pata negra del franquismo", afirmó la periodista.
La amable conversación entre ambos ya subió de tono a partir de entonces. "Venimos a hablar de Camps y saca un tema del pasado. A mí me parece que esto es una trampa", dijo incrédulo Revilla al sacar a relucir Durán un pasado, continuó el presidente, "del que yo no renuncio" y que "aparece en mi biografía". "Eso se anuncia Jordi, a mí me dicen que me vienen a hacer un juicio y lo afronto", justificó su enfado el político cántabro.
Días después, el mediático político cambió la televisión para acudir al programa de Punto Radio 'Queremos hablar', dirigido y presentado por Albert Castillón. Y allí, ya sin cámaras, el cántabro mostró todo su malestar: "No volveré a 'La Noria', lo pasé muy mal". "Me dijeron que íbamos a debatir sobre corrupción, pero estaba todo preparado", confesó el político al periodista.
Habitual de la televisión, concretamente de Telecinco, el presidente de Cantabria firmó con 'La Noria' ocho intervenciones que se producirían en intervalos de quince días, mientras que el político cántabro también es colaborador habitual en la mesa política de 'El programa de Ana Rosa'.