Un total de 36 personas reciben tratamiento en Andalucía por adicción a las nuevas tecnologías

La Consejera Micaela Navarro En Una Visita A Un Centro Ambulatorio
EUROPA PRESS
Actualizado 05/09/2011 16:13:14 CET

DOS HERMANAS (SEVILLA), 5 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un total de 36 personas en Andalucía están siendo atendidas en los 23 centros de tratamiento ambulatorio financiados por la Junta que abordan la problemática de la adicción a las nuevas tecnologías o adicción sin sustancia.

Así lo ha puesto de manifiesto la consejera para la Igualdad y Bienestar Social, Micaela Navarro, durante la visita que ha realizado al centro ambulatorio de drogodependencias y adicciones de la Asociación Nazarena de Terapia de Apoyo, Rehabilitación e Inserción Social (Antaris), en Dos Hermanas (Sevilla), en cuyas instalaciones se atiende personas con problemas de adicción a las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC).

De las 36 personas atendidas, 24 son varones y doce son mujeres. Además, en cuanto a las patologías más frecuentes destacan el uso abusivo del teléfono móvil, seguido de los videojuegos y, en menor medida, la utilización de Internet, los chats y las redes sociales.

Con respecto a la edad, cinco personas son menores de edad, 20 tienen entre 18 y 35 años y las once personas restantes tienen 36 y más años. Aproximadamente ocho de cada diez adolescentes y jóvenes en Andalucía son personas usuarias de ordenador y utilizan Internet, y más del 65 por ciento lo hacen para navegar por las redes sociales.

La mayoría, casi el 73 por ciento del total, se conectan a internet principalmente desde su vivienda. Un 51,8 por ciento lo hace desde el centro de estudios. Aunque las nuevas tecnologías tienen grandes beneficios, también pueden acarrear consecuencias negativas como el aislamiento social, obsesión y pérdida de autocontrol, que pueden dar lugar a una adicción.

Para paliar esta situación, la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social ha puesto en marcha diversas acciones pioneras --al igual que hizo con el juego patológico-- como la financiación los años 2009 y 2010 de más de 350 actividades para prevenir el uso inadecuado de las nuevas tecnologías, en colaboración con 423 ayuntamientos andaluces.

Asimismo, la consejería ha encargado una investigación a la Universidad de Sevilla sobre el uso de las nuevas tecnologías y los riesgos de adicciones en la población joven. Navarro cree que de esta manera se podrá "estar permanentemente en alerta, y al mismo tiempo seguir trabajando en este camino".

Además el año pasado la Junta organizó el primer congreso internacional sobre adicción a las TIC en jóvenes y adolescentes. Durante los dos últimos años, más de 1.000 jóvenes han participado en talleres de seguridad en Internet y uso responsable de las tecnologías, organizados por la Junta.

En 2010 hubo más de 20.800 admisiones y readmisiones a tratamiento en los centros de tratamiento ambulatorio que componen la red, de las que ocho tuvieron que ver con adicciones a las TIC. En lo que va de año son casi 13.500 las admisiones y readmisiones a tratamiento en Andalucía de todas las sustancias.

"VIDAS NORMALIZADAS"

Por otro lado, Navarro ha aclarado que "muchas veces se piensa que son personas marginales o en situación de exclusión social, si bien no se corresponde con la realidad social ya que pueden tener vida normalizada y con empleo".

Del mismo modo, ha precisado que la respuesta que ofrece estos centros a los pacientes es "personalizada a través de itinerarios personales en función de las circunstancias propias". Navarro también ha valorado el apoyo familiar, "tan importante labor como la de los equipos profesionales".

Por su parte, el director del centro nazareno, Domingo Calderón, ha distinguido entre los adictos a las nuevas tecnologías y entre los que usan Internet para sus adicciones como el sexo o el juego.

Ha reconocido el trabajo con la familia como "fundamental" sobre todo teniendo en cuenta la juventud del perfil de adicto a la red. Calderón ha afirmado que Internet es atractivo para muchas personas, principalmente por el anonimato y la libertad que concede la comunicación.

En este sentido, ha resaltado que "las alarmas saltan cuando una persona dedica más tiempo de la cuenta al ordenador, cuando deja de lado estudios y familias, cuando prefiere pasar horas delante de la pantalla a salir". Además, también sufren "síndrome de abstinencia, irritabilidad, ansiedad e, incluso, insomnio".