Condenado un hombre a 24 años de prisión por matar a su mujer a golpes en Avilés (Asturias) en 2016

Un momento del juicio al confitero de Avilés
EUROPA PRESS - Archivo
Actualizado 12/03/2018 17:25:41 CET

OVIEDO, 12 (EUROPA PRESS)

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Asturias ha condenado a Julio Pardo Cimiano a la pena de 24 años de prisión por asesinar a golpes con una llave inglesa a su mujer Ascensión Amores Porcés, en Avilés en enero de 2016. El crimen conmocionó a los ciudadanos avilesinos ya que ambos regentaban la conocida confitería 'La Duquesita'.

El tribunal acuerda asimismo la medida de libertad vigilada durante diez años, a determinar a la vista de la propuesta que en elmomento pertinente, en fase de ejecución y al menos dos mesesantes de la extinción de la pena de prisión, eleve el Juzgadode Vigilancia Penitenciaria.

En concepto de responsabilidad civil el acusado indemnizará a los padres de la víctima en la cantidad de 200.000 euros y a sus cinco hermanos en 220.000 euros.

El 15 de enero un jurado popular declaró, por unanimidad, a Julio Pardo culpable de asesinato -con ensañamiento y alevosía-, al considerar probado que el procesado asesinó a golpes a su mujer.

A lo largo de las cinco sesiones que duró la vista, declararon agentes de Policía, testigos y médicos. Los forenses que llevaron a cabo la autopsia de Ascensión Amores, declararon que la víctima recibió "más de 30 golpes que le produjeron heridas abiertas en cara, cráneo y manos", buena parte de las cuales presentaban "signos de vitalidad", es decir que la mujer "no murió del primer golpe que recibió, sino que probablemente se fue debilitando hasta los últimos golpes recibidos en la sien y parte atrás de la cabeza que fueron los que le causaron la muerte".

Así mismo agentes de la Policía Científica que se hicieron cargo de la inspección ocular y la investigación declararon ante el juez "que la víctima recibió el primer golpe con la llave inglesa cuando estaba acostada en la cama", después se cayó al suelo y allí "siguió recibiendo golpes".

HECHOS PROBADOS

El día 26 de enero de 2016 en que ocurrieron los hechos el acusado Julio Pardo Cimiano estaba casado con Ascensión Amores Porcel desde el 10 de mayo de 2008. El lunes día 25 de enero de 2016 el acusado y Ascensión, siguiendo una costumbre instaurada entre ellos, aprovechando que los martes su negocio permanecía cerrado por descanso semanal, acudieron a cenar a un restaurante sito en la calle San Francisco de Avilés, regresando a su domicilio en torno a las 23.00 horas.

Sobre las 04.00 horas del día 26 de enero el acusado guiado por el ánimo de acabar con la vida de su esposa, sirviéndose de una llave inglesa le propinó numerosos golpes en la cabeza, continuando golpeándola de manera reiterada, fundamentalmente en la cara, provocándole un politraumatismo craneoencefálico severo que determinó su fallecimiento.

Cuando el acusado comenzó a golpear a Ascensión esta se encontraba dormida en la cama, actuando el acusado sin mediar palabra, de forma súbita e inesperada. Al golpearle en la cabeza dejó a Ascensión en estado de semiinconsciencia y, aprovechando esta situación de aturdimiento que eliminaba cualquier posibilidad de defensa, continuó propinándole aquéllos golpes reiterados, fundamentalmente en la cara, que le provocaron el politraumatismo cráneo encefálico severo determinante de su fallecimiento.

Julio Pardo al golpear a Ascensión pretendía de manera consciente y deliberada, además de causarle la muerte, producirle un extraordinario y desmedido dolor, provocándole males innecesarios para conseguir dicho resultado. Antes de que Ascensión falleciera por efecto de los golpes, el acusado le colocó un almohadón sobre la cara ejerciendo presión para tratar de provocar su asfixia, lo que le ocasionó obstrucción de entrada de aire por intento de asfixia.

Ascensión Amores Porcel tenía 46 años de edad. No tenía hijos. El matrimonio regentaba desde el año 2012 la confitería 'La Duquesita' ubicada en la calle Fernández Balsera no 29 de Avilés, encargándose el acusado de las tareas propias del obrador y Ascensión Amores de la atención al público.

Dicho negocio, que había sido explotado con anterioridad por los padres del acusado hasta su jubilación, no generaba los rendimientos económicos pretendidos por el matrimonio, lo que provocaba situaciones de tensión y conflicto entre ellos. Tal conflictividad se veía agravada por la mala relación que, desde hacía tiempo, existía entre Ascensión y sus suegros.

Ante la situación de conflictividad existente, Ascensión propuso al acusado la posibilidad de dejar la confitería y abandonar Avilés. El acusado se negó, imponiendo finalmente su criterio y anulando así su capacidad de decisión. El carácter de Ascensión se fue transformando paulatinamente en los últimos años, haciéndose más introvertida y menos social.

Su vida se redujo a trabajar en la citada confitería y cuidar a sus padres. Sus únicas salidas eran en compañía de su marido y el único contacto ajeno a su propia familia era con la tía de Julio, con la que hablaba "a escondidas" del acusado cuando este no estaba, llegando a colgar el teléfono si él llegaba por miedo a su reacción. Se vio obligada a distanciarse su familia, llegando sus padres a no querer pasar días en la vivienda conyugal al ver el trato que el acusado la dispensaba.

Como consecuencia de esta situación de conflictividad, Ascensión presentó problemas de ansiedad de los que fue tratada por su médico de cabecera. Ascensión se planteó la posibilidad de separarse. El acusado, temiendo que Ascensión pusiera fin a su matrimonio, no aceptando que ella pudiera tomar esa decisión, decidió acabar con su vida. El acusado tenía sus facultades conservadas con ocasión de los hechos.

Tras cometerlos, el acusado para no asumir sus consecuencias ingirió alcohol y medicamentos, hallándose semiinconsciente cuando fue encontrado por la policía y los familiares de Ascensión a última hora de la mañana del día 27 de enero.