Cáritas y la Ciudad de la Esperanza acogen en València a 40 migrantes del Aquarius entre familias y jóvenes varones

El Aquarius en el puerto de València
Europa Press
Publicado 21/06/2018 16:33:33CET

VALÈNCIA, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

Cáritas Diocesana de València y la Ciudad de la Esperanza ubicada en la localidad de Aldaia (Valencia) acogerán a 40 migrantes procedentes de la flotilla del buque Aquarius, llegada el pasado domingo a la capital valenciana con 629 personas rescatadas en el Mediterráneo. En las dependencias de estas dos entidades, dependientes de la Iglesia católica valenciana, se dará cabida especialmente a familias con hijos menores y a jóvenes varones.

Así lo han precisado este jueves el obispo auxiliar de Valencia, Arturo Ros, y el director de Cáritas Diocesana de València, Nacho Grande, en declaraciones a los medios de comunicación antes de participar en una jornada de puertas abiertas de Proyecto Hombre. Esta ha sido una convocatoria a la que también ha asistido la vicepresidenta del Gobierno valenciano y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra.

Las personas que acogerá Cáritas en València y la Ciudad de la Esperanza, centro de atención integral dirigido a quienes se encuentran en riesgo de exclusión social por su situación de vulnerabilidad, proceden de los centros ubicados en Cheste (Valencia) y Alicante a los que fueron trasladadas inicialmente tras desembarcar de la flotilla del Aquarius, como ha indicado el obispo auxiliar de Valencia.

Arturo Ros ha destacado la "relación muy cordial y muy cercana" que "desde el primer momento" han mantenido las instituciones dependientes de la Iglesia católica valenciana con "las instituciones" públicas y, "especialmente, con la vicepresidenta del Consell", para colaborar en la acogida de los migrantes rescatados por la citada embarcación.

Ros ha señalado que desde el Arzobispado se comunicó esa disposición y se trasladó su "actitud, la que tenemos siempre y ante una situación tan dramática" como la generada en torno al Aquarius para "acoger y facilitar todos los recursos posibles". "Tenemos unas 40 plazas ya preparadísimas para acoger", ha subrayado.

El arzobispo auxiliar ha detallado que las familias que sean acogidas por Cáritas residirán en viviendas administradas por esta entidad. Nacho Grande ha detallado que estos inmuebles están en la ciudad de València, al tiempo que ha resaltado el trabajo que Cáritas ha hecho "siempre por las personas migrantes".

"Actualmente tenemos cerca de 29 viviendas en las que acogemos a personas migrantes y a personas sin hogar o a familias", ha señalado y ha afirmado que "ahora se suma a esa trayectoria de trabajo con las personas más vulnerables" la acogida a los migrantes del Aquarius.

Grande ha apuntado que en esta operación se ha dado atención a "los más vulnerables, a quienes necesitan atención más urgente" y ha comentado que estas personas son "varones muy jóvenes y familias con menores a su cargo".

En 2017 Cáritas Diocesana atendió a 53.000 personas de las que el 48 por ciento son migrantes en situación regular, migrantes en situación irregular administrativa y solicitantes de asilo. La Ciudad de la Esperanza cuenta con 164 residentes de los cuales 110 son refugiados de 36 nacionalidades. Este espacio cuenta con personal técnico como psicólogos y psicoterapeutas, así como con intérpretes especializados.

HASTA 200 PLAZAS

El arzobispo auxiliar de Valencia ha agregado que además de las plazas que se ocuparán en los pisos de Cáritas y en la Ciudad de la Esperanza, el Arzobispado puso a disposición de las instituciones públicas, para acoger a pasajeros del Aquarius, "otros espacios más amplios" para poder "así llegar hasta 200 plazas".

Ros ha indicado que estos espacios están repartidos por Serra (València), en una casa de espiritualidad; en Torrent (Valencia), donde hay un antiguo convento, y en Moncada (Valencia), en una parte del Seminario donde se hacen convivencias. Respecto a este último lugar ha afirmado que se contaba con "60 camas en muy buenas condiciones higiénicas" --ha dicho que se podría haber ampliado hasta 80 plazas-- por si hubiera hecho falta "un lugar para acoger a los niños".

"Se trata de plazas disponibles para usarlas inmediatamente", ha destacado Arturo Ros, que ha aseverado que la acogida en las dependencias de Cáritas y de la Ciudad de la Esperanza se prevé para "las próximas horas". "Nosotros estamos preparados, las viviendas están preparadas, la Ciudad de la Esperanza también. Ya estaba preparado el domingo cuando llegaron los barcos", ha expuesto, además de resaltar que también está dispuesto el voluntariado de estas entidades.

El arzobispo auxiliar ha señalado que este último "está activado y con muchas ganas" para prestar "atención en todos los ámbitos -- comida, higiene, sanitario y de traducción--. Asimismo, ha mencionado las ofertas de acogida que se están recibiendo por parte de familias valencianas.

"No es nuestra gente, es la sociedad valenciana que es generosa y colaboradora. Nos desborda el deseo de mucha gente de hacer lo que sea necesario para servir, acompañar, ayudar o hacer comida", ha declarado.

"DESDE EL MINUTO CERO"

Por su parte, Mónica Oltra ha dado las gracias "a Cáritas y al Arzobispado" y ha valorado su disposición a colaborar en la acogida de migrantes procedentes del Aquarius. "Se pusieron a trabajar desde el minuto cero. Ha habido un gran movimiento de solidaridad, de implicación de Cáritas y de otras entidades. Se han implicado completamente", ha dicho, a la vez que ha subrayado el papel de los voluntarios.

La vicepresidenta del Consell ha considerado que esta está siendo "una operación de solidaridad y de acogida ejemplar" y ha señalado que los valencianos se muestran "orgullos" de la acogida dada al Aquarius. "Hemos puesto as València en el mapa mundial de la solidaridad, algo que contrasta con fotografías de otras partes del mundo donde se separa a los padres de los hijos. Frente a ese modelo inhumano se ha puesto València como ciudad que acoge y que mantiene los núcleos familiares unidos", ha aseverado.

Oltra ha manifestado que "se ha puesto el factor en primer término" y ha considerado que esta es "la obligación moral que tenemos como sociedad y la política como gobierno".