BARCELONA 4 May. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Interior, Felip Puig, ha informado este miércoles que algunos de los 21 detenidos por los incidentes durante la celebración de la clasificación del FC Barcelona para la final de la Liga de Campeones acumulan antecedentes penales por disturbios y actos vandálicos, mientras que el resto son primerizos que se dejaron llevar por provocadores o por su estado de euforia.
En declaraciones en los pasillos del Parlamento, ha lamentado que "algunos gamberros aprovechen la multitud dejando ir sus más bajos instintos" para alterar el orden público.
Ha anunciado también que tienen identificados a los responsables del lanzamiento de objetos contra alguna tienda y contra el balcón del hotel Lloret, ubicado frente a Canaletas y desde donde los periodistas informaban de las celebraciones, y que intentarán llevarlos ante la justicia "para que estos hechos sea calificados como delito y les caiga el peso de la ley".
Tras defender que intervinieron al primer indicio de altercados, ha avisado de que la Generalitat, Interior y la policía están para garantizar la convivencia pero también "para que la gente que quiera transgredir o atentar contra la integridad de las personas y el patrimonio público no queden impunes".
Puig hace estas declaraciones después de que la actuación de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana para atajar los disturbios en Canaletes culminara con una veintena de detenciones y con 24 personas contusionadas, entre las cuales cuatro personas de los cuerpos policiales.