Actualizado 03/02/2017 22:22

Los SMS policiales de aviso a víctimas de violencia de género llegarán a más de 4.000 mujeres

Teléfono móvil
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En una segunda fase se generarán alertas de condenados a medidas alternativas y de los servicios sociales y sanitarios

MADRID, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -

Miles de mujeres comenzarán previsiblemente este mes a recibir mensajes de texto en sus móviles remitidos por las fuerzas policiales con información sobre cambios en el régimen penitenciario de los hombres que están o han estado en la cárcel por haberlas maltratado, aunque esos cambios se produzcan en relación a condenas por otros delitos que ya no tengan que ver con la violencia de género sobre ellas. En la actualidad hay en torno a 4.000 reos cuyas víctimas recibirán esas alertas, pero no serán las únicas.

Lo explica en declaraciones a Europa Press el Comisario de la Policía Nacional que dirige el Sistema VIOGÉN, Jorge Zurita, quien incide en que el objetivo es "llegar al mayor número de mujeres posible", al margen de que su caso esté o no activo o de que su evaluación de riesgo haya arrojado mayor o menor nivel de riesgo, porque la salida de la cárcel "siempre es un peligro".

Desde que se puso en marcha el sistema en 2007, y hasta diciembre de 2016 han pasado por este 'radar' de las fuerzas policiales 408.694 víctimas de violencia de género que habían denunciado, aunque conforme recuerda Zurita, "la mayoría de los condenados no llegan a entrar en prisión o cumplen en régimen abierto y medidas alternativas", y de momento, sólo se generarán alertas por cambios en la penitenciaría: permisos, puestas en libertad, nuevos ingresos, etc.

Por eso, las primeras afectadas serán las víctimas de los cerca de 4.000 reos que cumplen en las cárceles españolas por delitos y faltas de violencia de género, de acuerdo a unas cifras de Instituciones Penitenciarias recogidas por Europa Press que podrían ser mayores porque no incluyen a los preventivos.

Además, aquellas mujeres que constan en VIOGEN porque alguna vez denunciaron violencia de género (más de 400.000), serán notificadas si el que fue su agresor ingresa en prisión, aunque lo haga por un delito que nada tenga que ver con su caso, y seguirán recibiendo alertas según se produzcan cambios como un permiso o una puesta en libertad en relación a esa nueva condena salvo que soliciten lo contrario a las fuerzas policiales.

"El riesgo de la víctima es casi para siempre", señala Zurita, que incide en que aunque hayan pasado años o el maltratador tenga otra pareja, la salida de la cárcel "siempre es un peligro". "La situación del caso es aparte: hay una incidencia que puede poner en riesgo la integridad física de la víctima y tenemos que comunicárselo. Luego el policía que protege actuará en consecuencia dependiendo de si el caso está activo o inactivo o de si la evaluación es de mayor o menor riesgo y tomará decisiones policiales de protección, pero lo primero es comunicárselo a la víctima", añade.

En la actualidad, este proceso es "manual". Según explica el Comisario, "ahora, se informa de un cambio a la delegación o subdelegación del Gobierno y de ahí, a mano, se sube al VIOGEN en un proceso que es más largo" y que depende de que haya alguien disponible, a menudo en fin de semana, en esa delegación para encargarse de realizar este trámite.

A partir de este mes, cuando se prevé ponerlo en marcha, un servicio web transmitirá automáticamente las altas del Sistema de Información Penitenciaria (SIP) al VIOGEN. Cada vez que un reo sea incluído en ese sistema, su nombre se contrastará con el archivo policial de casos de violencia de género y de hallarse una equivalencia, aunque sea de un caso antiguo, ambos expedientes quedarán vinculados, de modo que ante un cambio en el primero, haya una alerta en el segundo.

"Esto va a ser inmediato, con posibilidad cero de fallo y llegará al policía que protege y que tiene obligación de ponerse en contacto con la víctima para decírselo y además, a la propia mujer a su teléfono móvil, que lo tenemos, salvo que ella nos diga que no quiere saber nada, cosa que puede pasar", señala el comisario.

Se refiere en particular a los permisos penitenciarios, que son "muy importantes" según afirma, porque las fuerzas policiales han de "tener la seguridad de que él ha salido y se ha reintegrado en la prisión porque si no, tienen que saltar todas las alarmas, ya que el riesgo aumenta" si él no ha vuelto cuando le correspondía.

ALERTAS TAMBIÉN SOBRE CONDENADOS SIN CÁRCEL

Consolidada la relación entre el Sistema de Información Penitenciaria y el VIOGEN, se activará "una segunda fase" que consistirá en hacer lo propio con el registro de condenados en régimen abierto y medidas alternativas porque, como señala el experto, "ahí también hay información que puede resultar de interés a la hora de determinar el riesgo" para la víctima.

"Si él abandona por ejemplo el tratamiento, por lo menos el policía que protege a la mujer debe saberlo. No ya la víctima, pero sí el policía y a lo mejor también tiene que saberlo el juez. Si tenemos ya funcionando este servicio web, el sistema podrá pasar aviso de ello de forma automática tanto a la policía como incluso al juez", apunta Zurita.

No obstante, la expansión prevista de VIOGEN va más allá, aunque conforme recuerda el comisario, es un proceso lento y no exento de dificultades, no sólo a nivel técnico, sino también de coordinación. Un ejemplo: integrar en el sistema a los casi 300 cuerpos policiales municipales que operan en toda España conlleva firmar un acuerdo de colaboración "con cada uno de ellos".

"Ahora estamos trabajando en la integración de los servicios asistenciales, han firmado casi todas las comunidades autónomas y lentamente se están integrando", avanza Zurita. El objetivo es que estos servicios tengan conocimiento del nivel de riesgo policial que hay sobre la víctima consultando directamente el sistema, para que puedan darle prioridad a la hora de asignar, por ejemplo, una plaza de acogida o un apoyo económico.

INTEGRAR A LOS SERVICIOS SANITARIOS

Zurita indica que el siguiente paso es "empezar con los servicios sanitarios" porque "son muchísimas las mujeres que no quieren denunciar, ya que es un paso muy importante y hay que estar muy madura y muy empoderada para hacerlo; pero sí quieren asistencia sanitaria y asistencia social".

"Las alertas tempranas que nos pueden venir de los servicios sanitarios son buenas para proteger a las mujeres ya que VIOGEN sólo puede trabajar cuando se judicializa el tema, antes no. Lo que intentamos es abarcar al máximo número de mujeres e intentamos transmitir a los servicios asistenciales que tienen que empoderarlas, para que cuando ellas se sientan seguras y protegidas se animen a denunciar para que así puedan integrarse en VIOGEN", afirma.

Con todo, el sistema no mira sólo a dentro de España, ya que conforme recuerda Zurita, "hay un alto porcentaje de víctimas extranjeras de violencia de género" que lo son en territorio nacional. Por eso, VIOGEN trabaja ya para intercambiar información con países europeos y latinoamericanos. "Se trata de trabajar para evitar agresiones y proteger a la víctima. Son procesos lentos, complicados y complejos", ha añadido.

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