El 11% de las plantas vasculares de Navarra posee usos medicinales tradicionales, según un estudio de la UN

Actualizado 18/08/2009 19:01:47 CET

PAMPLONA, 18 Ago. (EUROPA PRESS) -

La pamplonesa Silvia Akerreta, investigadora de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Navarra, ha realizado un estudio sobre el uso tradicional de las plantas medicinales en la Comunidad foral, en el que concluye que al menos el 11 por ciento de la flora vascular se utiliza para curar alguna dolencia.

En total, la bióloga reunió 3.770 usos medicinales de 287 taxa, 178 de ellos no registrados hasta ahora; acompañados del modo y lugar de recolección, partes que se emplean, forma de preparar y administrar el remedio, así como de sus indicaciones terapéuticas y nombres populares -422 en castellano y 115 en euskera-, según informó la Universidad en un comunicado.

Para ello contactó con 667 informantes procedentes de 265 localidades. Según explicó, los datos recogidos le permitieron comprobar que "se emplean casi las mismas plantas para tratar similares dolencias".

En este sentido, la investigadora destacó que las plantas más usadas son las manzanillas y la ortiga o atsun; y entre las indicaciones más citadas figuran las relativas a afecciones digestivas y dermatológicas leves. "Además, del total de usos terapéuticos el 15,76% coincide con los registrados por la OMS, la ESCOP (European Scientific On Phytotherapy) o la Comisión E del Ministerio de Sanidad Alemán, instituciones donde se reconocen su seguridad y eficacia", subrayó la investigadora.

Entre las peculiaridades geográficas, la especialista señala que en la zona noroccidental de la Comunidad es común el uso de la verbena (kolpebelarra) y la pasmobelarra para aliviar infecciones. En la zona pirenaica, el saúco o sabuko contra el dolor de muelas. En Tierra Estella el té de roca sirve para hacer infusiones; y en la Ribera, por último, se recurre al olivo para bajar la tensión o quitar verrugas, y al romero para las afecciones reumáticas, dolencias de músculos y articulaciones.

En general, la bióloga de la Universidad de Navarra aseguró que un mayor desarrollo industrial y sanitario, además de un menor aislamiento, "influyen en la conservación de estos conocimientos".

El estudio forma parte de su tesis doctoral, titulada 'Etnobotánica farmacéutica en Navarra: del uso tradicional de las plantas medicinales a su evidencia científica', realizada en el departamento de Biología Vegetal.