Características y vulnerabilidades de las Bitcoins y otras criptomonedas

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Publicado 22/10/2017 11:29:51CET

   MADRID, 22 Oct. (Portaltic/EP) -

   El rápido crecimiento de Bitcoin, Ethereum y otros emisores de criptomendas hace que este sea un buen momento para considerar cuestiones relacionadas con su ciberseguridad y descubrir a qué se enfrentan los usuarios cuando transforman dinero tradicional en criptomendas digitales.

El dinero digital continuará ganando relevancia como medio de intercambio alternativo en el futuro inmediato, como han apuntado desde Check Point. Y esto lleva aparejado un cambio en las prácticas de los ciberdelincuentes.

   "Las criptomonedas llevan muy poco tiempo entre nosotros como para que tengamos que plantearnos si van a sustituir a las monedas de curso legal. Sin embargo, como apunta el director general de Check Point para España y Portugal, Mario García, "debido a que cada día es más común realizar pagos digitales con estas divisas, es de esperar que los ciberdelincuentes empiecen a atacar a los bitcoins o altcoins de los internautas".

   Para comprender mejor los riesgos, como exponen desde la compañía de seguridad en un comunicado, es imprescindible entender cuáles son los elementos que constituyen una moneda digital y sus vulnerabilidades.

   Por un lado, se encuentran los tokens, o fichas, similares a las monedas, pero que en lugar de ser emitido por una autoridad local o nacional y permitir el libre cambio de bienes, tiene un uso mucho más limitado, y no es de curso legal.

    Como explican desde Check Point, todas las criptomonedas, como Bitcoin, son tokens, representados por una cadena alfanumérica que puede ser una clave pública o privada.

   Hasta ahora, no ha habido informes de ciberamenazas que afecten a los tokens. Sin embargo, y como entienden desde la compañía, los ciberdelincuentes podrían modificarlos y utilizarlos para difundir 'malware' e instalar en los ordenadores que participan en la Blockchain bots para lanzar ataques DDoS.

   Por otro lado, está Blockchain, un sistema que actúa como la cámara acorazada de un banco, almacenando tokens junto con un libro de registro de transacciones.

   Blockchain es un sistema de software distribuido, lo que significa que tiene copias de su código y de sus datos en muchos terminales conectados entre sí a través de una red 'peer-to-peer'. Los equipos utilizan un protocolo de consenso para confirmar los registros de transacciones verificadas y realizar nuevas operaciones.

   Para robar tokens, o alterar la Blockchain, los ciberdelincuentes deberían comprometer muchos cientos o miles de ordenadores a la vez. Esta descentralización y cifrado hace que las criptomonedas sean resistentes a la manipulación.

   Sin embargo, apuntan desde Check Point, el punto débil de las criptomonedas es, como en gran parte de otros ciberataques, las personas. como explican, de poco sirve que los tokens o el sistema Blockchain sean seguros si los usuarios no toman medidas básicas de protección.

   Los ciberdelincuentes son conscientes de este punto débil, y por eso lanzan ataques de 'phishing' --suplantación de identidad de una empresa o marca-- y de ingeniería social, con el objetivo de que la víctima les de sus claves.

   "Las criptomonedas han demostrado tener sistemas de protección, como la Blockchain, más efectivos que los de los bancos tradicionales, pero esto no es excusa para dormirse en los laureles", advierte García.

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