Actualizado 02/09/2009 15:58 CET

Tribunales.- Condenados a tres años y medio de cárcel dos legionarios por atracar una gasolinera en Níjar

Usaron el vehículo robado a un compañero y escogieron el lugar porque las empleadas eran mujeres

ALMERÍA, 2 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial ha condenado a un total de siete años de prisión a dos legionarios de la base militar 'Álvarez de Sotomayor' en Viator (Almería) que, en mayo de 2008, atracaron en un vehículo robado a un compañero y a punta de cuchillo una estación de servicio ubicada en el término municipal de Níjar que habían elegido previamente al estar regentada por dos mujeres.

La sentencia de la Sección Segunda, a la que tuvo acceso Europa Press, rechaza el recurso de apelación interpuesto por uno de los acusados, quien alegó que su actuación se limitó a la de cómplice, y confirma la pena individual de tres años y seis meses de cárcel como autores de un delito de robo con violencia e intimidación al que suma el pago de una indemnización de 900 euros para el propietario de la gasolinera.

El fallo ratifica, asimismo, la multa de diez meses a razón de 12 euros al día para el legionario que decidió sustraer el turismo marca BMW y valorado en más de 18.300 euros tras coger de la taquilla de la base, sin autorización de su dueño, las llaves después de que éste partiese hacia Madrid para participar en unas maniobras militares.

Ambos acusados habían quedado en el domicilio de uno de ellos en la capital en la tarde del 17 de mayo de 2008 para disfrutar de unos días de permiso. Cuando el acusado de robo de uso de vehículo a motor llegó a la vivienda, decidieron de mutuo acuerdo salir a "buscar dinero por ahí" para lo cual cogieron un cuchillo.

Una vez en el coche, pusieron rumbo al kilómetro 0,5 de la N-341 a su paso por el término municipal de Níjar ya que, tal y como considera probado el tribunal, conocían que la estación de servicio anexa era de forma habitual atendida sólo por dos empleadas.

Mientras el que conducía esperaba en el interior del turismo, el otro acusado entró en el local y exigió a ambas mujeres que le entregasen la recaudación del día al tiempo que les ponía el cuchillo a la altura del cuello.

Con un botín de 900 euros, que se repartieron a partes iguales con posterioridad, regresó al BMW y se escondió en el maletero hasta llegar a la puerta de acceso de la base de Viator, donde pasó a los asientos delanteros para después dejar el vehículo estacionado en los aparcamientos y devolver las llaves a la taquilla.

La sala de la Sección Segunda estima en su sentencia que ambos tuvieron la misma participación en los hechos ya que el recurrente fue el que, de forma voluntaria, prestó el cuchillo que el autor material usó para intimidar a las víctimas al tiempo que le ayudó a ocultarse.