Publicado 05/02/2022 15:25

Tres detenidos acusados de robar en multitud de ocasiones catalizadores de vehículos en Jerez de la Frontera (Cádiz)

Imagen de archivo de la Policía Nacional
Imagen de archivo de la Policía Nacional - POLICÍA NACIONAL

JEREZ DE LA FRONTERA (CÁDIZ), 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los agentes de la Policía Nacional ha detenido en Jerez de la Frontera (Cádiz) a tres personas como presuntos autores de un delito de pertenencia a grupo criminal y hurto continuado de catalizadores de vehículos estacionados en la vía pública.

Según ha informado la Policía en un comunicado, los investigadores imputan a los detenidos siete hechos de similares características cometidos desde finales de septiembre a principios de diciembre de 2021, contra vehículos estacionados en muy distintos puntos de la ciudad.

En concreto, los hurtos se han producido en la Avenida Puerta del Sur, Avenida de Europa y Vallesequillo II, en Jerez, así como en las localidades gaditanas de Puerto Real y El Puerto de Santa María.

Las investigaciones se iniciaron al detectarse, en el último tramo del pasado año 2021, un incremento importante en las sustracciones de catalizadores de vehículos en el núcleo urbano y su zona de influencia.

Los delincuentes se estaban centrando en varios modelos de turismos compactos, todos modelos con más de diez años de antigüedad en el mercado y cuyos catalizadores contienen mayor cantidad de metales que los actuales.

La Policía consiguió recoger pruebas e identificar a componentes del grupo criminal, quienes actuaban de forma totalmente organizada y con un reparto y especialización en cuanto a sus funciones delictivas.

Su modus operandi consistía en que uno de ellos se dedicaba a recorrer las ciudades y pedanías en busca de los vehículos objetivo aparcados en la calle y los otros dos eran especialistas en introducirse bajo los coches y, mediante herramientas, seccionar el tubo de escape para hacerse con la zona de catalizador.

Las acciones de estos individuos causaban serios problemas a sus víctimas, ya que los vehículos quedaban totalmente inservibles y con gastos de taller muy elevados, llegando en algunas ocasiones a facturas de reparación de más de mil euros teniendo que ser asumidos por los propios afectados.

Algunas compañías aseguradoras llegaron a declarar siniestro total el coche, debido a la antigüedad del mismo, ya que dicho importe era superior al valor venal del turismo, pagando las compañías de seguro una pequeña indemnización e insuficiente para la reparación del mismo.